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Hugo Alvar Henrik Aalto (1898 - 1976)
Si aceptamos la
teoría del diseño por la que la forma de un
artículo habría de ser determinada por su uso, ya hemos avanzado
un poco para apreciar la obra del arquitecto más famoso de
Finlandia: Alvar Aalto. Pero una tan simple definición del
funcionalismo no hace justicia a la profundidad de los logros
artísticos de Aalto. El funcionalismo fue una fase de su carrera,
un paso hacia la expresión de la relación orgánica entre hombre,
naturaleza y construcciones. Fue la habilidad de Aalto a la hora
de coordinar esos tres componentes lo que revela la belleza de
su obra. Aalto habló sobre su trabajo, arte en construcción lo
llamó, como una síntesis de la vida en forma material. Alvar
Aalto nació en 1898 en el pueblo de Kuortane, situado entre la
zona lacustre de Finlandia central y las llanas granjas de la
provincia occidental de Ostrobotnia. Fue el mayor de tres hijos
en una familia que pertenecía la clase media de funcionarios
civiles. Su padre era topógrafo. Cuando Aalto contaba con 5 años,
su familia se mudó a Jyväskylä, una ciudad que siempre
permanecerá asociada a su nombre. Sería su hogar durante los
siguientes 24 años y allí se encuentran más
edificios suyos que
en cualquier otro lugar del mundo. Aalto diseñó 70
construcciones para la ciudad y sus alrededores, de los cuales
37 se llevaron a cabo. Tras dejar la escuela, se matriculó en la
Universidad de Tecnología de Helsinki, donde se graduó en
arquitectura en 1921. De vuelta en Jyväskylä, abrió allí un
estudio de arquitectura en 1923 y al año siguiente se casó con
la arquitecto Aino Marsio. Su viaje de luna de miel a Italia
selló una unión intelectual con la cultura mediterránea que
constituiría algo importante para él durante el resto de su vida. Alvar Aalto en su estudio en la década de 1940. En 1927 se
trasladó con su familia a Turku, una ciudad situada al suroeste,
para realizar algunos encargos importantes y de allí se mudo a
Helsinki en 1933. Entre las últimas obras maestras de Aalto se
incluye el ayuntamiento de Säynätsalo, finalizado en 1952, y la
iglesia de Vuoksenniska Church (1959).
Sus hijos le describen como un hombre de temperamento
equilibrado que evitaba enfadarse, un hombre que con frecuencia
era capaz de encontrar una solución cuando surgían diferencias
con sus clientes. Sin ninguna duda, su tacto y encanto hubieran
resuelto las controversias surgidas por la superficie de mármol
para el Palacio Finlandia, su último gran edificio en Helsinki,
un tema que se presentó unos 20 años después de su muerte.' Hay
un elemento esencialmente finlandés en la arquitectura de Aalto.
Como todo el Arte con mayúscula, el suyo tiene el poder de
evocar sentimientos y derecho a un lugar propio en el patrimonio
cultural del mundo. © Joe Brady/Virtual Finland "La auténtica
esencia de la arquitectura consiste en una reminiscencia variada
y en desarrollo, de la vida orgánica natural. Éste es el único
estilo verdadero en arquitectura." Alvar Aalto es citado por Göran Schildt en su libro "Alvar Aalto; Los años decisivos"
(Rizzoli, 1986). "Finlandia está con Aalto a donde quiera que va.
Le da una fuente de energía interior que fluye en todo su
trabajo. Es lo mismo que España representó para
Picaso o Irlanda
fue para James Joyce."
Sigfried Giedion "Sólo hay dos cosas en el arte:
la humanidad o la falta de ella. La simple forma, algún detalle
en sí, no crea humanidad. Hoy en día contamos con suficiente
arquitectura mala y superficial que es moderna." Alvar Aalto,
1957 "Sí, por supuesto puedes y debes volar, pero deberías
hacerlo con un pie en la tierra; al menos el dedo gordo."
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