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Arena fina: es la que sus
granos pasan por un tamiz de mallas de 1mm de
diámetro y son retenidos por otro de 0.25mm.
Arena media: es aquella cuyos granos pasan
por un tamiz de 2.5mm de diámetro y son retenidos
por otro de 1mm.
Arena gruesa: es la que sus granos pasan por
un tamiz de 5mm de diámetro y son retenidos por otro
de 2.5mm. Las arenas de granos gruesos dan, por lo
general, morteros más resistentes que las finas, si
bien tienen el inconveniente de necesitar mucha
pasta de conglomerante para rellenar sus huecos y
ser adherentes. En contra partida, el mortero sea
plástico, resultando éste muy poroso y poco
adherente. El amasado de los morteros se realiza
removiendo y agitando los componentes de la mezcla
las veces necesarias para conseguir su uniformidad.
Esta operación se llama batir la mezcla.
Preferentemente, el amasado se efectúa en amasadoras
o hormigoneras, batiendo la mezcla con un mínimo de
un minuto. El amasado a mano debe hacerse sobre una
plataforma impermeable y limpia, realizándose como
mínimo tres batidos. El
conglomerante en polvo se
mezcla en seco con la arena, añadiendo después el
agua. El tiempo de utilización, en el
mortero de
cemento debe utilizarse sólo dentro de las dos horas
inmediatas a su amasado. Durante este tiempo puede
agregarse agua, si es necesario, para compensar la
pérdida da de agua de amasado. Pasado el plazo de
dos horas, el mortero sobrante debe desecharse, sin
intentar volver a hacerlo utilizable. El mortero de
cal puede usarse durante un tiempo ilimitado siempre
que se conserve en las debidas condiciones. Con el
yeso se forma un mortero simple amasándolo tan sólo
con agua y, a veces, con algo de arena. La cantidad
de agua de amasado varía con la clase de trabajo a
que se destine el mortero. Como cantidades
aproximadas de
yeso y agua para confeccionar 1m³ de
mortero de consistencia normal, se suelen considerar
las siguientes:
* Mortero de yeso negro: 850 Kg de yeso y 6001 de
agua.
* Mortero de yeso blanco: 810 Kg de yeso y 6501 de
agua.
El amasado se hace vertiendo el yeso sobre el agua
depositada en una artesa, batiendo la mezcla
rápidamente y procurando que no se formen grumos ni
burbujas.
Gravas.
Se consideran como gravas los fragmentos de roca con
un diámetro inferior a 15 cm.
Agregado grueso
resultante de la desintegración natural y abrasión
de rocas o transformación de un conglomerado
débilmente cementado. Tienen aplicación en
mampostería, confección de
concreto armado y para
pavimentación de
líneas de ferrocarriles y
carreteras. Además de las rocas que se encuentran ya
troceadas en la naturaleza, se pueden obtener gravas
a partir de rocas machacadas en las canteras. Como
las arenas o áridos finos, las gravas son pequeños
fragmentos de rocas, pero de mayor tamaño. Por lo
general, se consideran gravas los áridos que quedan
retenidos en un tamiz de mallas de 5mm de diámetro.
Pueden ser el producto de la disgregación natural de
las rocas o de la trituración o machaqueo de las
mismas. Todas las condiciones que señalábamos que
las arenas debían reunir para los morteros, son
aplicables a las gravas. En cuanto a la forma, se
prefiere los áridos rodados, esto es, los
procedentes de ríos y playas. Los áridos naturales,
de forma más o menos redondeada, dan
hormigones más
dóciles y de más fácil colocación que los obtenidos
con piedra machacada. Al concreto se le exige una
serie de condiciones según el tipo de obra el
concreto resulta manejable, fácil de transportar y
colocar, sin perder su
homogeneidad, se dice que
este concreto es dócil. |