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Aristóteles fue discípulo de Platón.
A la muerte de éste se estableció por algunos años en el Asia
Menor, donde sus estudios alcanzaron gran renombre. Así fue como Filipo de Macedonia lo llamó como preceptor de su hijo,
Alejandro. Luego, Aristóteles vuelve a Atenas en 335 a.C.
y funda el Liceo en el que se cultivan, además de la
especulación pura, las ciencias naturales y la historia. |
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Por aquellos años, comienza a existir un vivo
sentimiento anti-macedonio, por lo que Aristóteles se retira a Calcis (Eubea), donde muere en el 322 a.C. Según el conocido
investigador del sentimiento de Aristóteles, W. D. Ross, las
obras del filósofo pueden clasificarse en tres grupos: Obras
dirigidas a un grupo en general (acerca de la filosofía, el
político): colecciones de
materiales, compilados seguramente por
sus discípulos (la construcción de Atenas): y obras
escritas por el mismo filósofo para sus discípulos (física y
metafísica, poética, retórica, etc.). Aristóteles no solo fue un
buen pensador sino que además contribuyó a la historia de la
filosofía con una gran cantidad de términos filosóficos que se
usan hasta hoy. Los grandes temas que abordó como pensador son
los siguientes: la crítica a la teoría platónica de las ideas,
la lógica (el silogismo, la demostración y la definición: la
metafísica (el ser, la sustancia, la materia y la forma, la
potencia y el acto); la física (la naturaleza, el movimiento,
las cuatro causas, el primer motor, etc.); el alma, el
conocimiento, la ética y la virtud y la política.
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