|
Arquitectura en Creta
El arte del mundo de mundo minoico Los grandes palacios
empezaron a construirse en las ciudades de Creta en el
período minoico medio, época en que esto parece haber sido
el centro más importante de la isla. La cultura minoana se
extendió en esa época a
la grecia continental. Entonces
creció la ciudad de Cnossos, situada en el norte de Creta y,
por lo tanto más cerca del Peloponeso que las poblaciones de
la costa meridonal. A fines del minoico medio hubo
terremotos que causaron grandes daño y destruyeron en parte
el palacio de Cnossos. Éste fue reconstruido en el periodo
minoico creciente, en cuyo comienzo se sitúa la era de mayor
esplendor cretense. Simultáneamente se edificaban los
castillo de Micenas y de Tirinto, en que residieron jefes
militares aqueos que, al principio, fueron vasallos de Creta.
Los cretenses dieron importancia principal a la columna en
su arquitectura. No es imposible que motivos religiosos se
hayan combinado con las razones estéticas y técnicas para
que así fuera, pues se sabe que, justamente con el culto del
hacha, existía en la isla un culto del pilar. Cualquiera sea
la causa los arquitectos de minos multiplicaron en los
palacios las típicas columnas cretenses que eran de piedra o
de madera fina, no muy altas, más anchas en la parte
superior que en la base, y que se asentaban a menudo sobre
muretes de ladrillo o canto rodado. El anfiteatro de Cnossos,
próximo al palacio real, es sin duda el edificio más antiguo
de ese género que se conozca: allí se organizaron
espectáculos de danza, torneos deportivos y las primeras
corridas de toros de que tengamos noticia. Los materiales
principales fueron
las piedras y
el ladrillo colorado en
hiladas que se alternaban con gruesas vigas de
madera para
dar mayor solidez a los edificios.
Magníficos palacios, de estilo uniforma y
características muy semejantes se alzaron en diversos
lugares de Creta. El de Cnossos, en el cuál se descubren
antiguas restauraciones y reconstrucciones fue residencia
del Minos o soberano cretense desde el siglo XVIII a.c según
opinión de algunos arqueólogos. Primitivamente estuvo
fortificado, pero desde que el rey dominó a los príncipes
deudales y fue único amo de la isla, hacia el siglo XVI a.c,
las defensas fueron desmanteladas. El palacio quedó rodeado
de un simple muro irregular en el cual se abrían dos puertas.
Exteriormente, su aspecto no ofrecía interés alguno pero,
una vez traspuesta la entrada, debió de presentar
perspectivas notables. No era una sola construcción maciza,
sino un conjunto de cuerpos o pabellones distribuidos sobre
una vasta superficie en torno de un patio centras, cuyas
medidas dan una idea de la extensión total del monumento.
Dentro del recinto estaban los aposentos regios, el gineceo,
salas de audiencia, capillas, departamentos reservados a los
funcionarios, dependencias por la servidumbre y por la
guardia, depósitos diversos en que almacenaban productos de
exportación tales como el vino y el aceite de oliva, y
también los talleres artísticos e industriales de la corona.
La arquitectura minoica no tenía la grandiosidad
solemne de los templos egipcios ni en sombrío carácter
militar de los palacios asirios. Todo el arte cretense era
sencillo y amable y reflejaba en cierto modo una alegría de
vivir. |