La arquitectura que se desarrolló en
el territorio continental de la antigua Grecia y en las
islas del mar Egeo pertenece a una serie de culturas
griegas, que precedieron a la llegada (c. 1000 a.C.) de
los pueblos jónicos y dóricos. La cultura minoica
floreció en la isla de Creta (entre los años 3000-1200
a.C.); su principal legado es el palacio laberíntico de
Minos en Cnosos, cerca de la actual Iraklion.
En el Peloponeso, cerca de Argos,
están los palacios-fortaleza de Micenas y Tirinto, y
en Asia Menor la ciudad de Troya—excavada en su
totalidad por el arqueólogo alemán Heinrich
Schliemann en el último cuarto del siglo XIX.
Micenas y Tirinto se consideran dos importantes
muestras de la civilización aquea, referente de los
poemas épicos de Homero, La Odisea y La Iliada.
Véase Civilización del Egeo.