La principal aportación del arte
romano estriba en el conocimiento del arco y la bóveda.
Construyen fundamentalmente templos, tumbas y sistemas
fortificados. El
templo rectangular como el
griego, se erige sobre un
basamento con acceso solamente por la parte delantera, donde se
sitúa el pórtico in antis con columnas.
La tumba se construye como túmulo,
cubierta con falsa cúpula o bóveda la gran cámara donde se
disponen las representaciones de los muertos y el ajuar
correspondiente, decorando las paredes con pinturas. En las
fortificaciones son importantes las puertas en arco de medio
punto, entre dos torres, que ha de influir en los modelos romanos.