En esencia, la arquitectura neoclasica
reproduce las formas generadas por los griegos y los romanos,
mas no tarda en suprimir toda referencia a las medidas del
cuerpo, prefiriendo el nuevo sistema metrico adoptado por los
franceses y favoreciendo la monumentalidad. Usa los símbolos y
motivos redescubiertos en los muebles y edificios de Pompeya y
Herculano.
Bajo el liderazgo de la revolución francesa
primero y de Napoleon Bonaparte despues, se construyen edificios
romanos en Francia y en la capitales de Europa y America.
Despues del barroco y del Rococo, el neoclacisismo representa
una simplificación: las lineas rectas dominan sobre las curvas,
existen menos contrastes de volumenes, menos adornos. La
simetría se generaliza, dinteles y columnas remplazan los arcos.
Los frontones triangulares substituyen los circulares y las
balaustradas reaparecen sobre los edificios.