|
El funcionalismo, huye del decorativismo
inutil y se plantea la necesidad de integrar la obra
arquitectónica en el espacio exterior, variando el concepto del
muro sustentante y aislante que pasa a convertirse en una simple mascara
de cristal, envolvente pero no aislante. Frente al funcionalismo,
arquitectos importantes como
Frank Lloid Wright en Norteamérica, Henry van de
Velde, Erick
Mendelshon y
Alvar Aalto, en Europa, se
han esforzado en conseguir una arquitectura que pareciera en
forma de carácter a un organismo natural y que tuviese la misma
unidad. Pese a que el organicismo es un tendencia propia siglo
xx, ya Vasari y Miguel Angel hablaban de una arquitectura de
porporciones orgánicas como el cuerpo humano. Ahora bien, los
arquitectos modernos conciben la arquitectura orgánica como la
fusión de las diferentes partes o elementos de un edificio en un
todo organico que imita la naturaleza y se inserta en ella como
parte integrante de la misma. En esto ha insistido especialmente
Frank LLoid
Wright: un edificio no debe estar sobre una
colina, sino formar parte de la colina misma, como si hubiera
nacido de la tierra. |