|
GASES DISUELTOS Y ATRAPADOS EN EL CEMENTO.
Los gases disueltos de importancia en el hormigón son anhídrido carbónico (CO2),
oxígeno (O2), vapor de agua y aire. Estos gases sumados a los disueltos en el
agua son un contribuyente a la erosión del hormigón por cavitación, que ocurre
en zonas de azota viento.
PRESIÓN. El efecto de la presión en las
propiedades del hormigón, no está totalmente estudiado. Aunque se ha llegado a
establecer muy bien que alrededor de los 60m de profundidad, el hormigón mejora
en todas sus cualidades. Este efecto, presumiblemente, debería mejorar la
densidad y resistencia de la mezcla en su estado ya fraguado. Esto se entendería
al establecer el proceso de fraguado en profundidades, como el fraguado de
hormigón pretensado.
Se ha sugerido que a profundidades muy altas (por ende
presiones altas) se podría obtener hormigones con resistencias a compresión de
500 (kg/cm2) o más. Como se mencionó anteriormente las profundidades marinas se
podrían utilizar para la fabricación de elementos pretensados, que serán
utilizados en ambientes saturados de agua (estanques, tuberías, muros de
reactores atómicos).
TEMPERATURA. Este factor puede ser
beneficioso o perjudicial. Como una incidencia favorable puede nombrarse, que
las propiedades del hormigón generalmente mejoran a bajas temperaturas, ya que
la resistencia a la compresión y el módulo de elasticidad son inversamente
proporcionales a este factor.
ORGANISMOS MARINOS. Dentro de la gran gama
de organismos marinos, se pueden destacar como los más perjudiciales a los
grupos de organismos sésiles y el fouling (suciedad). Este último se adhiere a
las paredes de las estructuras flotantes, aumentado su espesor, y por ende el
peso de las mismas. Además el incremento de las dimensiones (secciones, ancho,
etc.), conduce a una mayor resistencia al oleaje y agua en movimiento. En el
caso de los organismos sésiles, como picorocos, piures, cholgas, etc., el efecto
es parecido al del fouling, pero más dañino, ya que el tamaño de los organismos
es mayor, provocando aumento de secciones en pilares de hasta un 30%. Además si
se toma en cuenta que los organismos crecen en forma irregular, éstos
contribuyen a las turbulencias creadas por el movimiento de las aguas marinas.
Otro efecto contrario que ocasionan los organismos marinos, es el
desprendimiento de material que se produce al retirarlos mecánicamente. Este
desprendimiento de material puede contribuir a la corrosión de las armaduras y
por ende a al debilitamiento de la
estructura.
HIELOS. De las diversas formas en que se
puede encontrar el hielo en el ambiente marino, lo podemos destacar como
flotante o adherido a las estructuras. En el caso de las masas de hielo
adheridas a las estructuras, aumentan el peso de éstas al fluctuar el nivel del
agua (descenso). Además el hielo adherido aumenta secciones donde es solicitado
por el oleaje y/o corrientes, distorsionando las características del diseño
hidráulico. En el caso de los hielos flotantes el efecto que puede causar es el
impacto sobre las estructuras, al moverse junto con las mareas y/o corrientes. (Fuente de la información: Carlos Enrique Diaz Reyes, Chile) |