Arquitectura, ingenieria y climatizacion


   


 Arquitectura, ingeniería y climatización.

Según José Mª Ibáñez, responsable del área de Proyectos de la Ingeniería Técnica en Diseño Industrial (ETDI) en Elisava, conseguir las condiciones de confort deseables en cualquier espacio ocupado por personas y, en su caso, equipos o bienes delicados, lleva consigo combatir las cargas térmicas recibidas (exterior) o generadas (interior) en el mismo, y asimismo, controlar la humedad y la calidad del aire dentro de los márgenes aceptables y reglamentarios.

Éstos son los objetivos de la climatización, concepto que comprende los tratamientos necesarios, sea cual sea la época del año (calefacción-enfriamiento-ventilación-…) para alcanzar los parámetros y magnitudes establecidos para cada situación. Para plantear y resolver adecuadamente cualquier proyecto de climatización hay que contemplar dos conceptos distintos pero que se necesitan mutuamente: El primero se basaría en el acondicionamiento “pasivo”; consistente en dotar al espacio a tratar de buena orientación, cerramientos con gran nivel de aislamiento térmico y capacidad de control de la radiación solar. En las soluciones arquitectónicas, de composición y constructivas de cualquier edificio, es fundamental elegir criterios y materiales que tengan presentes estos planteamientos.

El segundo concepto sería el del acondicionamiento “activo”, consistente en adoptar los sistemas, aparatos e instalaciones adecuadas a cada caso, a modo de “traje a medida”. Éste es el razonamiento de Pedro V. Ibáñez, ingeniero industrial y administrador de Estudio PVI Ingeniería, empresa que colabora en proyectos que se llevan a cabo en Elisava, que prosigue comentando que en este concepto estarán incluidas las máquinas, generadores, unidades de tratamiento de aire y elementos de difusión, redes de fluidos, aparatos de regulación… El dimensionado de una instalación “activa” será tanto más ajustada, equilibrada y económica, cuanto mejor se haya resuelto el tratamiento “pasivo”, de ahí su importancia.

Existen gran cantidad de aparatos y sistemas para dar repuesta a los distintos casos que se pueden presentar al proyectar una instalación de climatización: equipos autónomos, equipos partidos, sistemas centralizados “todo aire”, sistemas “aire-agua”, sistemas de expansión directa, suelos y techos radiantes,… cualquiera que sea la solución debe elegirse atendiendo a dos criterios fundamentales: Dimensionado, para contrarrestar las cargas térmicas y conseguir las condiciones ambientales deseadas. Diseño y desarrollo: los aparatos y sus instalaciones deben satisfacer requerimientos exigentes desde esta perspectiva (formal, funcional, en su producción, en su mantenimiento…).

José Mª Ibáñez comenta que la tarea de desarrollar los diseños de estos aparatos es propia de los ingenieros de producto; futuros profesionales que se forman en Elisava y que reciben conocimientos tanto del equipo de profesores, como de empresas y profesionales que completan la actividad docente de la escuela, y que forman el tejido industrial nacional. Serán ellos, los ingenieros, quienes desarrollarán conceptos e ideas propuestos por diseñadores; según sean aparatos vistos, ocultos, de consola, de pared,… dependiendo de la necesidad, le darán la solución necesaria y viable a ese requerimiento. La sensibilidad creciente sobre el deterioro del medio ambiente ha hecho aparecer nuevos requerimientos en los sistemas de climatización que están incidiendo, progresivamente, en el diseño y desarrollo de nuevos productos y sistemas para el mejor aprovechamiento energético de este tipo de instalaciones: sistemas de recuperación energética y de aprovechamiento de las energías renovables (sistemas de captación solar, eólica, aprovechamiento de fuentes de energía residual…).

Según Ignasi Pérez Arnal, Jefe de Estudios de Arquitectura Técnica en Elisava, cada vez más, los servicios e instalaciones de climatización ocupan mayor espacio y, también, presupuesto en los proyectos de edificación. El confort se ha convertido en una variable que ya nadie desea obviar ni disminuir. De hecho, los últimos black-outs energéticos (o sea los cortes accidentales de suministro eléctrico en las ciudades) ocurren más en el verano que en invierno debido a la fuerte presión que sufre la red eléctrica por la demanda de los aires acondicionados de las viviendas y las oficinas. Por esta razón, el uso de equipos eficientes (Catalunya ha sido pionera con el Decreto de ecoeficiencia energética primando la adopción de criterios en los nuevos edificios para que su consumo de energía haga disminuir el 60% del consumo global en el país que actualmente comporta).

Es importante saber que ya desde la misma planificación urbana de las ciudades y pueblos se puede incidir en la optimización energética de las futuras viviendas a construir, y que en cualquier proyecto de rehabilitación se pueden adoptar medidas para un buen “mantenimiento energético”. Técnicas como el “passive cooling” o las bombas de absorción para crear frío mediante calor o los sistemas híbridos mediante la combinación de gas y electricidad o gas y energía solar o el incipiente uso de la energía acumulada bajo el suelo (energía geotérmica) abren un nuevo panorama para llegar a conseguir edificios que se dirijan hacia la autosuficiencia y así ayudar también a minimizar los efectos del cambio climático desde el mundo de la edificación y la climatización. Algo que mediante la puesta en marcha de la nueva carrera de Ingeniería de Edificación en ELISAVA, junto a la sinergia de sus estudios tradicionales de diseño y de ingeniería de producto, se tratará de solucionar conjuntamente. Equipo arquitectura y construcción de ARQHYS.com.


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