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La desventaja de las pinturas bituminosas es que no resisten los efectos de la
abrasión, ni la ruptura causada por la intensa presión localizada, de los
organismos sésiles.
PINTURAS Y ENLUCIDOS PROTECTORES. Con estas
pinturas plásticas, se trata de aislar la estructura a la difusión del aire
dentro de ella; hay pinturas de fondo reactivo “wash primer”, que contienen
ácido fosfórico y un aglomerante de resina, butiralpolivinilo y el pigmento
antioxidante, tetraoxicromato de zinc. Así se consigue, en una sola operación,
una defensa contra el óxido y una capa de fondo adherente. También se
recomiendan las pinturas “antifouling”, para evitar la adherencia de algas y
moluscos; la más empleada por su economía y efectividad, son las que tienen como
tóxico las sales de cobre. Su vida útil, es muy breve, de 6 a 8 meses. También
se puede impermeabilizar, por medio de una capa o película de pintura de caucho
colorado, para el enlucido de hormigones sumergidos. Otros enlucidos son:
fluosilicatos o fluoruros, mezcla de neopreno con parafina.
RESINA EPÓXICA. Este es el material de más
reciente aparición y hasta ahora, ha cumplido un exitoso papel, por lo que su
uso tiende a ser cada vez más intenso. Con esta resina, se logra protección
contra la corrosión y abrasión y puede ser aplicada en áreas secas, mojadas (ya
sea bajo el agua y en la zona de amplitud de mareas) y en aguas de temperatura
de 2ºC. Ciertas formulaciones de resinas, pueden curar en la zona de rompientes
de oleaje. Los cubrimientos epóxicos, tienen una adherencia extremadamente
buena, y pueden ser aplicados por un buzo, en una faena simple y lograr una
superficie impermeable y densa, resistente a la abrasión.
La técnica de aplicación del cubrimiento epóxico es la siguiente:
Los ayudantes colocan una lona-soporte sobre una mesa y allí, le aplican la
resina en una capa densa y uniforme, quedando el soporte totalmente impregnado y
sin ninguna burbuja. Se baja la lona al buzo, quien la aplica y amarra
firmemente a la obra. Con un rodillo se diluyen todas las burbujas que pudieren
haber quedado atrapadas. Para el buen éxito del cubrimiento, es esencial que la
superficie a tratar esté totalmente limpia y libre de materias extrañas,
incluyendo organismos marinos, pelillo, musgo, aceite, grasa, sal, moluscos y
orín con el fin de asegurar la buena adherencia. Los equipos arenadores de uso
submarino y el “jet” de agua, son especialmente efectivos.
Las resinas epóxicas,
fueron descubiertas en USA en 1947, son termoestables, químicamente inerte,
resistentes al calor, no se encogen, presentan extraordinaria adherencia y
buenas propiedades eléctricas. Además, se puede combinar con otros plásticos
para obtener compuestos con nuevas características. Las resinas epóxicas, son
producto de la condensación del difenol con epiclorhidrina; el endurecimiento o
curado se lleva a cabo por la reacción del grupo epoxi con ácidos o aminas.
Además, del endurecedor, tienen cargas minerales, pigmentos minerales y
orgánicos, diluyentes y flexibilizadores. Al conjunto
de componente se le llama “formulación”. Sus principales objetivos son:
Cargas Minerales: abarata el costo, mejora las características mecánicas
(resistencia a la abrasión), además da la consistencia necesaria para su
aplicación, el aditivo más usado es la brea de hulla. Pigmentos Minerales y
Orgánicos: tienen la función de mejorar el aspecto de los acabados dándoles el
color. Diluyentes: mejoran la facilidad de aplicación y permiten el aumento de
carga. Los diluyentes convencionales, sólo se usan en casos de protección de
superficies libres. (Fuente de la información: Carlos Enrique Diaz Reyes, Chile) |