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Bloques de hormigón.
Desde su aparición, a fines del siglo pasado, el empleo de los bloques de
hormigón en las obras de ingeniería en los países desarrollados ha alcanzado una
importante expansión, tanto en cantidad como en variedad de usos. Como un dato
ilustrativo, puede señalarse que solo en Estados Unidos y Canadá se producen más
de 5,000 millones de unidades anuales, equivalente a bloques de ocho pulgadas,
destinados a una gran variedad de aplicaciones, tales como edificación de
viviendas, estructuras de edificios de gran de gran altura, muros de
sostenimiento y cámaras subterráneas, entre otros.
República Dominicana es el mayor productor de bloques de hormigón en la región
del Caribe, con una
producción que ronda los 10 millones de
unidades mensuales, cifra que ha ido incrementándose año tras año, por la
sostenida demanda de la industria de la construcción. Esta amplia utilización de
los bloques está motivada principalmente en las ventajas que en algunos aspectos
presentan los bloques de hormigón, en relación con otros materiales de
construcción, entre las que se puede citar su facilidad de uso, tanto en
soluciones simples como estructurales. Otra de sus ventajas es la capacidad de
conferir propiedades de textura superficial sin necesidad de terminaciones ni
revestimientos adicionales, con el consecuente beneficio económico y
arquitectónico, además de la apropiada aislación térmica y acústica. Los bloques
de hormigón, además, tienen un menor costo por metro cuadrado de pared, en
comparación con otros materiales, debido a sus características de textura y
dimensiones, que permiten un uso significativamente menor de mano de obra para
su manipulación.
El bloque de calidad presenta ventajas como disminución de
unidades rotas en obra, uniformidad en la superficie de los muros, disminuyendo
así las deformaciones que deben ser corregidas con mortero, y la garantía
estructural que ofrece.
Para obtener una pared de bloques de hormigón con buena calidad de terminación
la práctica aconseja el empleo de procedimientos que permitan mantener un
control permanente durante la ejecución. El uso de estos procedimientos es
imprescindible cuando se desea aprovechar las ventajas del bloque, con la
economía que esto representa. Antes de comenzar a levantar el muro, la fundación
de apoyo (zapata corrida, viga o platea) debe estar limpia para facilitar la
adherencia del mortero de unión y razonablemente nivelada para evitar juntas de
mortero demasiado gruesas. Para realizar una correcto replanteo de la pared es
importante que las en los planos de detalles. De igual formas, para mantener los
bloques secos al ser acopiados en obra, éstos deben estar suficientemente secos,
a fin de cumplir con las especificaciones relativas al contenido de humedad.
Para lograrlo, es necesario que los bloques sean apilados convenientemente,
aislados del suelo y cubiertos de acción de la lluvia. Los bloques de hormigón
no deben ser mojados ni inmediatamente antes ni durante su colocación, Sin
embargo, en climas como el nuestro lo que se estila es humedecer la superficie
de asiento, para que el mortero (mezcla de arena,cemento y agua) no fragüe a
destiempo, cuidando de no mojar en exceso el resto del bloque. Se deben utilizar
únicamente los tipos de morteros cuya resistencia sea compatible con la del
bloque. También, se deben desechar los morteros cuando el tiempo trascurrido
desde su preparación hasta su utilización supere las dos horas.
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