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Paulatinamente, estos intercolumnios madereros fueron
reemplazados por arcos rebajados y de medio punto, construidos con ladrillos a
sardinel. Esto termina alterando tecnológicamente la columnata, al mismo tiempo
que los muros pasaron a ser levantados con adobe y finalmente con ladrillo y
cal. El espacio entre columnas se redujo y con ello la transparencia del
corredor tradicional se vió seriamente afectada, alterándose el sentido
vivencial de este espacio de transición. Finalmente, el volúmen es coronado con
un parapeto que oculta el tejado, otorgando elegancia a la edificación. En los
casos de dos plantas existían tres opciones: o el segundo cuerpo repetía la
galer ía del primero, o ésta se limitaba a un sector, o simplemente el segundo
cuerpo se cerraba sin galería. 5. Eclecticismo (1892-1937)
Caracterizado por su énfasis morfológico, fundamentalmente fachadista, y por la
eliminación de la galería exterior y el tratamiento historicista del frente a la
calle. En dos casos se reconocen elementos del Art Nouveau, pero no llegan a
determinar una tendencia. El sentido fachadista de esta arquitectura se reconoce
al constatar que en los patios interiores, se mantuvo el lenguaje toscano con
galerías, y la solución de planta en hilera tradicional. Su contribución a la
imagen urbana fue puntual, jerarquizando obras aisladas, a tiempo que afectó la
continuidad de la línea de construcción.
6. Neocolonial (1938-50)
Esta tipología corresponde a la recuperación de una supuesta arquitectura
colonial hispanoamericana vinculada a una nostalgia del pasado, que
paradójicamente tiene a la arquitectura californiana como su referente
principal. En la práctica supuso una aplicación decorativa superficial sobre
tipologías modernas y algunos la entienden como una expresión ecléctica más.
Esta arquitectura no tuvo un efecto posterior significativo, salvo el conjunto
de viviendas del Barrio Bancario (1950s) y ciertos \"chalets\" del Barrio Sur;
debido a que coincidió con el surgimiento del movimiento moderno.
7. Movimiento Moderno (1947-2000) .
La adopción de las tendencias arquitectónicas del llamado \"movimiento
moderno\", principalmente del racionalismo funcionalista y formalista, coincide
con el proceso de integración real de la ciudad con el resto del país y los
países vecinos, principalmente Argentina y Brasil. Se inicia con la construcción
de la sede de la Universidad Gabriel René Moreno (1939-41), que en realidad
presenta un lenguaje Art Decó simplificado. Las soluciones funcionales son
todavía tradicionales, y los volúmenes son revestidos con elevaciones
desprovistas de decoración o galerías. Nuevos materiales son ensayados (ladrillo
cerámico, tubos de cemento o acero, pisos de mosaico y hormigón armado) y se
incorporan elementos y espacios funcionales desconocidos (chimeneas,
cocina-comedor y garajes). El funcionalismo y el formalismo, las dos tendencias
más sólidas del racionalismo, encuentran en la pujante Santa Cruz un espacio
propicio para desarrollarse. La arquitectura moderna, enfatizando la vivienda
aislada, configuró varios barrios residenciales. Se enfatizaron soluciones
volumétricamente delimitadas, eliminando cualquier tipo de aleros protectores.
Se prefirió la losa de hormigón armado y los grandes ventanales, a pesar de las
condiciones climáticas. Los parasoles fueron más que todo aplicados
decorativamente, ya que eran interpretados en ese marco.
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enviado por
Andres Hayes Villagomez. |