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Iluminación de la cocina. Una lámpara grande de tubos fluorescentes
cubren toda la iluminación general que necesites, pero también proyectan su
propia sombra cuando estés trabajando en el fregadero, la estufa o la meseta.
Estas áreas requieren de luz suplementaria. Instalar luces de riel encima del
fregadero, arreglarán este problema. Si tu cocina tiene isla, ésta se puede
alumbrar con lámparas colgantes, y si les pones dimmers servirán de luz de
trabajo y de acento dependiendo de la circunstancia.
Para las mesetas, las luces que se instalan debajo de los armaritos, son
perfectas. Haz que te las coloquen lo más próximo al borde frontal de los
armaritos para que la luz se refleje lo menos posible de las superficies de
trabajo. Colaborado por:
Rocio Isabelle |