|
El investigador desea a menudo (pero no siempre) continuar el
proyecto a un nivel más profundo que apenas la descripción: él desea saber por
qué el objeto es tal como está. Encontrar las razones, o explicar el fenómeno,
se puede hacer en varias maneras. Las razones se pueden traer del contexto
simultáneo del fenómeno, a partir del pasado, o alternativamente a partir del
futuro. En el siguiente están algunos ejemplos; la lista no es exhaustiva.]. Una
alternativa es extraer la explicación a partir del futuro. Esto es común cuando
se están explicando los actos de la gente y de los animales: las intenciones
suelen ser explicaciones válidas. Por ejemplo, la Torre Eiffel fue construida
para servir como símbolo de la Exposición de París. Este tipo también es llamado
explicación de motivo, explicación teleológica o finalista. Los biólogos a veces
usan una analogía para la explicación intencional: en lugar de la intención,
muestran la función que la actividad cumple en la vida del grupo o de la
especie. Por ejemplo, un pájaro canta para indicar cuál es su territorio y
mantener alejados a los rivales. La naturaleza inanimada no puede pensar en
términos de futuro. Por ello, las explicaciones para los acontecimientos tienen
que ser buscados en el pasado: ¿cuáles son las razones que causaron el presente
estado de cosas?. Este tipo alternativo de explicación es llamado causal. Un
ejemplo de una explicación causal es: "el puente se derrumbó por causa del
fuerte viento y porque el diseño era defectuoso". A una explicación causal, para
que sea verosímil, se le pide que cumpla cuatro requisitos: • fuerte correlación
entre causa y efecto (si hay una causa, entonces debe también haber un efecto; y
si no hay causa, entonces tampoco efecto) • la causa debe preceder al efecto y
nunca a la inversa • una proporción o razonable conexión entre causa y efecto
(hay a veces fuertes correlaciones fortuitas entre diversos fenómenos que no
tienen nada que ver entre sí). • No hay causa común subyacente que pudiera
causar tanto la supuesta causa como el supuesto efecto.
Una causalidad universalmente válida y bien definida recibe en ocasiones el
nombre de ley (ley de la naturaleza), especialmente en las ciencias naturales.
Hay una diferencia en el estilo de explicación usado en las ciencias
humanísticas y el predominante en las naturales (o tecnológicas). Hay también
una serie de diferencias más, junto al hecho obvio de que el objeto de los
estudios humanísticos es la gente, y que el de las ciencias naturales son los
animales y objetos inanimados. De hecho, los paradigmas de las ciencias
humanísticas y naturales son tan diferentes que podríamos hablar de dos culturas
de investigación. Sin embargo, la división es de lamentar desde el punto de
vista del investigador de artefactos, que normalmente opera a la vez con objetos
inanimados y con la gente que usa los objetos. Bastantes veces, esta doble
vertiente del objeto fuerza al investigador a inventar combinaciones no
convencionales de métodos para poder cumplir con los objetivos del proyecto.
[Nosotros no debemos exagerar la diferencia entre la descripción y la
explicación. Ellos son no contrarios, en lugar son más como dos visiones
levemente diferentes en el objeto del estudio. Podríamos también mirarlas como
fases subsecuentes en el proceso de conseguir una comprensión más profunda del
objeto. Los ejemplos de estos dos estilos del estudio se pueden encontrar en
Historia Descriptiva y respectivamente la Historia que Explica. (Colaborador del articulo:
Pablo garcía Melnick) |