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Ya no pensamos como Descartes, para quien sólo había un "método de la ciencia"
con el podrían resolverse todos los problemas. En lugar de ello, contamos con
varios enfoques alternativos de los problemas y vamos a presentarlos a
continuación.
Metas teóricas y prácticas de la investigación.
El fin más común en investigación empírica es reunir información sobre el objeto
de estudio. Solemos llamar teoría a todo el conocimiento que se ha acumulado a
través de muchos proyectos de investigación. El diagrama de la derecha ilustra
la idea de reunir datos o información sobre un objeto de estudio que reside en
el mundo empírico. En el tipo de estudio que se ilustra, los datos simplemente
son recolectados, procesados, y entonces añadidos a la estructura colectiva de
todas las teorías; no son usados para hacer mejoras al objeto o su entorno. De
hecho, muchos científicos piensan que es el único modo aceptable de hacer
investigación: el científico debe por todos los medios evitar "perturbar" al
objeto, ya que ello cambiaría necesariamente la información reunida, haciéndola
"no natural" o "atípica". Este estilo de investigación se llama en ocasiones
investigación básica. En arteología, la ciencia de los artefactos, un punto de
partida más habitual para un proyecto se ilustra en el diagrama de la izquierda.
El objetivo primero en este tipo de investigación es eliminar un problema
práctico o alcanzar algún otro resultado pragmático. El producto final del
proyecto de investigación será aplicado en la práctica, con frecuencia para
mejorar o beneficiar al mismo objeto que estaba siendo estudiado. Como resultado
secundario, el proyecto de investigación puede también aumentar las teorías
científicas existentes. A este estilo de investigación a veces se le ha dado el
más bien poco afortunado nombre de "investigación aplicada". (Colaborador del articulo:
Pablo garcía Melnick) |