|
para organizar el museo de hoy. Para explicar esta evolución es necesario echar
una mirada hacia atrás y retomar el concepto de museo decimonónico, comentado en
la introducción, en el que la idea generatriz es la contemplación de una serie
de objetos generalmente seleccionados por su calidad estética y/o rareza; en
ellos se ordenaba la colección sin un orden aparente, tratándose de objetos
yuxtapuestos. El resultado se traduce en el público con la aceptación o el
rechazo estético, en lo que obsérvanos cierta pobreza comunicativa. Podernos
decir que la disposición cronológica de las obras fue quizá el primer criterio
expositivo aplicado en museística, y que no se dieron grandes avances en las
concepciones organizativas hasta bien entrado el siglo XX. Los cambios
producidos durante el último siglo están motivados principalmente por un cambio
radical en los destinatarios del mismo: hasta entonces los museos estaban
dirigidos a una elite, en este momento se produce lo que se denomina la
socialización del museo. El primer impulso hacia la socialización del museo en
el mundo occidental aparece en torno al año 1945. Como todo logro, surge de una
situación conflictiva, como es la Europa de postguerra, necesitada de desarrollo
y actividad económica, a la que se juntaron las demandas sociales por parte de
sectores anteriormente excluidos al acceso de la educación. Esto no hubiese sido
posible sin la aparición de unas políticas democráticas o cercanas a la
democracia, con las que se impulsó el fenómeno de, socialización de la educación
y la cultura. El conflicto tiene varios detonantes, entre ellos debemos destacar
el desfase entre los sistemas educativos y la fuerte evolución
científico-técnica, política y económica, de estructuras demográficas y
sociales; esto desencadenó una carencia de técnicos preparados en los nuevos
trabajos. Por otra parte, mientras que algunos países llevaban a cabo una
educación básica generalizada, en otros se reservaba para una elite social.
Estas y otras carencias implicaban una inversión económica y una toma de
actitudes sociales que no fueron correctamente asumidos.
El conflicto fue denominado como "crisis mundial educativa" por Philip H. Coombs,
primer director del IIPE (Instituto Internacional de Planificación Educativa) en
The World Educational Crisis: A systems analysis en el que realiza un profundo
estudio de la educación y sus métodos exponiendo la necesidad de ampliar los
medios educativos fuera de las escuelas. Frutos de su estudio son la definición
de educación informal" y "educación no formal"; estos términos, que designan los
procesos educativos no escolares, ayudan a comprender la nueva dimensión
educativa que idea: Educación informal es el "proceso que dura toda la vida y en
el que las personas adquieren y acumulan conocimientos, habilidades, actitudes y
modos de discernimiento mediante las experiencias diarias y su relación con el
medio ambiente". Educación no formal es "toda actividad organizada, sistemática,
educativa, realizada fuera del sistema oficial, para facilitar determinadas
clases de aprendizaje a subgrupos particulares de la población, tanto adultos
como niños". El término de educación formal, que aparece en el año 1973,
significa “sistema educativo altamente institucionalizado, cronológicamente
graduado y jerárquicamente estructurado que se extiende desde los primeros años
de la escuela primaria hasta los últimos años de la universidad”. El trabajo
realizado por Coombs fue de vital importancia para la ampliación del concepto de
educación que hasta entonces se tenía, originando nuevas formas de aprendizaje
mucho más completas y efectivas; a partir de ese momento la educación no se
limita a la escolarización, el proceso educativo pasa a ser continuo y ampliado
a la vida de las personas, en lo que se denomina educación permanente. (Colaborador del articulo: Yayi, España) |