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La relación entre ambos lo plantea como una relación de variables binarias
(valor 1 si no hay correspondencia y valor O si la hay). 2.- ORGANIZACION DE LAS
VARIABLES para poder considerarlas por partes aplicando las matemáticas de
conjuntos. Alexander se basa en un grafo lineal del tipo G (M,L), donde M es el
conjunto de requisitos a considerar en el proyecto y L el conjunto de
vinculaciones o interacciones entre las variables de M. El problema es que de la
resolución del grafo surgen muchas combinaciones, siendo necesaria la
utilización del computador.
Pero la teoría o método de Alexander nos entrega un
gran valor conceptual:
a) Alexander sabe que el camino matemático no es suficiente para dar solución a
un problema de diseño, por cuanto las matemáticas son selectivas y precisamente
cuando la selección no puede usarse para resolver un problema, necesita del
proyecto. b) Alexander indica que: “El PROGRAMA... es una reorganización del
modo en que el proyectista piensa el problema... tratándose de la fase analítica
del mismo. b) También dice que: “Dos requisitos o variables interactúan, y por
tanto, están ligados entre sí, cuando en el proyecto lo que se hace en función
de uno facilita o dificulta hacer algo en función del otro. Diremos que dos
variables interactúan si, y sólo si, el proyectista puede encontrar una razón (o
un modelo conceptual) que tenga sentido para él y le diga por qué aquellas
interactúan”. Esto implica una adecuada interpretación de las OBSERVACIONES por
parte del arquitecto. Todas las variables deben ser comparables en lo que
concierne a su alcance y significado, debiendo tratar de que todas sean lo más
independientes posible una de otra. Dado que una variable influirá en la
correlación de todas las otras cuanto más amplio sea su alcance, lo mejor es
lograr que todas las variables sean lo más especificas y menudas posible. En
esta etapa no se requieren procesos matemáticos, sino sólo afinar condiciones de
observación y lógica.
Otros sistemas de diseño: El segundo grupo
de sistemas es más amplio, ya que caben en él todos los demás métodos
desarrollados a través del tiempo. No obstante la utilidad de un método como el
de Alexander, por el valor inestimable del conocimiento preciso de la materia de
que se trata un proyecto, las características mentales varían de una persona a
otra y, por tanto, un método demasiado sistematizado no se adaptaría a todos del
mismo modo y con los mismos resultados. Los sistemas más cercanos a la realidad
son más flexibles y adaptables, y, también, menos rigurosos, ya que la
arquitectura no es una ciencia exacta. A pesar de valerse de técnicas
relativamente precisas, a la arquitectura contribuyen en gran medida las
ciencias sociales y humanas, y es más, por tratarse de un proceso cuyo objetivo
final es el diseño de una forma, es fundamental el campo de la creación
artística. Esto no significa menospreciar un proceso ordenado, sino, más bien,
lograrlo de acuerdo con las aptitudes de los proyectistas y con sus reales
posibilidades de aplicación, aceptándose así un menor rigor racional en
beneficio de una mayor creatividad. De esta manera, sin dejar de utilizar
rigurosidad, podemos establecer un sistema articulado en etapas sucesivas no muy
numerosas, sin pretender guiar estricta y mecánicamente al diseñador.
Autor original: Arq. Arnaldo Ruiz, Universidad de las Américas,
2004 (Enviado por: Gabriela López Johnson
damona_lj@hotmail.com) |