|
Podemos decir que esta frase resume el espíritu del museo, el objetivo es el
conocimiento del hombre, concibiendo el museo como un lugar de encuentro con
nosotros mismos. En el rellano se encuentra una enorme reproducción de la que
quizá ha sido la obra pictórica más universal de la Historia del Arte, La
Gioconda de Leonardo da Vinci. Esta obra está compuesta por cientos de
fotografías en tamaño carnet de personas de todo el mundo, a las que podemos
conocer por medio de un ordenador dispuesto a su lado. Las connotaciones están
claras: Al basarse en la obra de Leonardo, "el hombre del Renacimiento" por
antonomasia, cuyas características personales reúnen cualidades como la de
investigador, científico, artista, político... un hombre en continua búsqueda
del conocimiento, lo mismo que lo que el museo pretende.
Por otro lado, esta obra tan bella está conformada por personas y las personas
conforman la obra de arte, plasmando la humanidad como belleza, perfección...
pero siempre profundamente humanas. La diversidad de personas han creado algo
único y bello, que es la humanidad. La particularidad de Monna Lisa, tan
sublimemente bella como humana, demasiado humana, se proyecta en una dimensión
universal en la que cada persona de, la humanidad encuentra su reflejo ideal. A
su lado un panel indica el número de habitantes del mundo, el cual aumenta a
cada segundo. Un enorme contenedor de cristal lleno de arena ilustra de forma
cuantitativa ese número de personas, cada una de ellas siendo un granito, de los
más de seis mil millones con que cuenta la faz de la Tierra: y en todos y cada
uno habita la belleza de la Gioconda. Esta presentación nos hace sentir
maravillados ante la magnitud de la humanidad, y en cierto modo es un buen
estímulo para comenzar ese viaje hacia nosotros mismos, hacia el encuentro de la
Belleza que en la Grecia Clásica se expresó a través de un canon formal como
ilustración visible de la areté, las Virtudes que adornaban a los héroes
clásicos. LA DIFERENCIA: peculiaridades de la especie humana. LA VIDA. LOS
SENTIDOS: tacto, vista, oído, gusto, olfato. EL ESQUELETO. EL CORAZÓN Y LA
CIRCULACIÓN SANGUÍNEA. LOS PULMONES Y LA RESPIRACIÓN. EL CEREBRO.
CRITERIOS EXPOSITIVOS. El contenido del
museo se organiza en los bloques temáticos que hemos nombrado, cada uno de ellos
es tratado de modo interdisciplinar, por lo que aporta un conocimiento amplio de
los distintos aspectos que lo componen, ayudándonos a construir una serie de
conocimientos e hipótesis. El carácter lúdico e interactivo está presente en
todos ellos, constituyendo un método atractivo y eficaz para los niños... y
adultos.
LA COMUNICACIÓN. Todas las instalaciones y
objetos son para tocar, ya que es un museo interactivo, surgiendo una
comunicación más profunda. Los soportes de información son los ordenadores y
paneles informativos, éstos últimos son luminosos e ilustrados, resultando muy
atractivos para el visitante, y específicamente para el niño, lo que contribuye
a mantener y atraer su atención. Su lectura y manejo son fáciles, el lenguaje es
sencillo, aunque a veces maneja conceptos que sólo un adulto puede explicar al
niño.
ARQUITECTURA. El exterior se define como una
obra orgánica, si consideramos el mar como un ser viviente. El color, la forma,
el movimiento del océano se traduce en las formas de este museo, constituyendo
un claro ejemplo de integración con su entorno, integrándose en la línea de
arquitectura actual. (Colaborador del articulo: Yayi, España) |