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Durabilidad del suelo.
Existen alguno suelos los cuales sometidos a temperaturas muy bajas, a
congelamiento y descongelamiento repetitivos, pierden gran parte de su
resistencia. Arcillas y limos, por lo general, sufren este tipo de daño. Durante
la etapa de congelamiento es posible de que estos suelos den lugar a la
formación de lentes de suelo, llegando a crecer de una forma apreciable, hasta
el punto en que pueden alcanzar deformaciones alarmantes en la superficie de
carreteras. Tres elementos son necesarios para que este tipo se desarrolle,
suelo susceptible, bajas temperaturas, fuente de agua subterránea que alimente
los lentes del suelo.
Es necesario considerar la penetración de la línea de congelamiento durante el
invierno (varía con la latitud), y también, el número de ciclos de congelamiento
y descongelamiento. La mayor parte del daño (pérdida de
resistencia) ocurre durante el primer ciclo, la
influencia de más de un ciclo de congelamiento – descongelamiento no es tan
marcada. Para determinar si un determinado suelo es susceptible a este tipo de
daño hay que sujetarlo a ciclos de congelamiento y descongelamiento (ensayo de
compresión inconfinada), así ensayados pueden compararse con aquélla de
especímes no sometidos a estos ciclos. El aparato a utilizar por los
investigadores es una combinación de horno y congelador.
Resistencia a la carga y al corte:
La resistencia de los suelos, por lo general, baja cuando éstos se
encuentran húmedos.
Los suelos arcillosos al secarse alcanzan grandes resistencias, teniéndose
inclusive, la condición más alta de resistencia cuando se calientan a
temperaturas muy elevadas como sucede en la fabricación de tabiques y ladrillos.
El ensayo de compresión inconfinada puede usarse como indice, también puede
usarse el C.B.R.
Se pueden preparar muestras que no contienen elemento estabilizador y otras que
si lo tienen a diferentes porcentajes con respecto al peso seco del suelo.
Es posible de que el suelo en sí, debido a su composición química, no sea
reactivo a este tipo particular de estabilizador.
En otros casos, la resistencia a la compresión inconfinada primeramente aumenta
y luego comienza a disminuir a medida que el porcentaje de estabilizador
aumenta, o puede ser que el aumento de la cantidad de estabilizador no es lo
suficientemente grande para justificar una cantidad mayor de elemento
estabilizante.
Es posible, entonces, determinar un contenido óptimo del estabilizador, teniendo
en cuenta ciertas pérdidas que pueden ocurrir durante la etapa de construcción.
Contenido de humedad durante la compactación
Los ensayos de compactación estándar y modificado permiten la determinación de
un óptimo contenido de humedad, al cual el suelo tiene un peso unitarios seco
máximo. Este ensayo ejecutado en el laboratorio permite la construcción de la
curva de compactación y la determinación de la humedad óptima y la densidad
máxima compactada y seca. Los resultados de laboratorio se comparan con los
controles de compactación en terreno, utilizando el grado de compactación que es
la relación entre la densidad máxima de laboratorio y la densidad compactada de
terreno expresada en porcentaje. Normalmente la especificación de compactación
solicita que el grado de compactación varíe entre 90% y 100%.
Es importante tener el equipo de compactación adecuado en terreno, por ejemplo,
en suelo granulares la mejor compactación se obtiene con rodillos vibratorios y
en suelo cohesivos, con rodillos pata de cabra. Es recomendable construir una
pequeña sección de pruebas con el fin de determinar el número de pasadas y
rodillo que asegurará la compactación óptima. Colaborado por: Matías Nolasco, México. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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