Edificios de propiedad horizontal



Edificios de propiedad horizontal.

Si hiciésemos un breve inventario de la terminología que empleamos cotidianamente y que constituye una especie de folklore lingüístico aceptado, encontraríamos, entre las expresiones más conspicuas del mismo, los términos “propiedad horizontal”.

Con ellos se abarca una determinada zona del amplio espectro de tipos arquitectónicos que integran nuestro paisaje urbano y de este modo, con tácito acuerdo, hablamos de la “propiedad horizontal” sin cuestionarnos la propiedad de la expresión. Esto es así, porque tanto se ha generalizado el uso de una nomenclatura que define un régimen legal de propiedad de inmuebles, aplicándola a un determinado tipo constructivo encuadrado en él, que actualmente, el uso habitual identifica “la propiedad horizontal” (así con articulo determinante) con la construcción de edificios de departamentos en altura, destinados a vivienda.

De tal modo, se soslaya en la práctica el hecho de que, bajo la misma denominación, cabe la propiedad subdividida de edificios en altura destinados a oficinas comerciales, profesionales, locales comerciales, etc., como así también que el mismo régimen se aplica a construcciones bajas, tales como, los departamentos de una planta edificados en línea en el sentido de la profundidad de un lote urbano, típico de una época de la construcción en Santa fe. Sin lugar a dudas, la identificación no es gratuita. Puede decirse, en efecto, que la Ley de Propiedad Horizontal, en tanto y cuanto instrumento jurídico aplicable a ciertos aspectos de la propiedad urbana, produjo la proliferación de un tipo constructivo netamente definido (no queremos decir con esto que la legislación originó el tipo, lo que seria una real falacia, ya que existía previamente).

Otros factores contribuyeron además al desarrollo de este fenómeno. La mencionada ley no nació por generación espontánea, sino en un contexto político, social y económico dado, en el que se involucra un creciente complejo de concentración urbana, con sus secuelas de especulación sobre los valores de los predios, intensificación del negocio inmobiliario y creciente subordinación al mismo de la industria de la construcción y de los profesionales del ramo. Paralelamente, ocioso es recalcar la ausencia de una acción planificadora que ubicase todos los aspectos, Ley de Propiedad Horizontal inclusive, en su debido lugar, dentro de una línea de desarrollo urbanístico coherente. De tal modo, es dable afirmar que la multiplicación de la especie de edificios de la que se trata y su elaboración hasta cristalizar en estereotipos cuya difusión llego a convertirlos en características de ciertos sectores urbanos, se entronca en la promulgación de la ley susodicha. Es así entonces, que a pesar de que el fenómeno “propiedad horizontal” abarca un campo más extenso que aquel con el que se lo identifica habitualmente, el hecho de que el mayor porcentaje de las construcciones de esta clase estén dedicadas a viviendas permite enfocar el tema desde una perspectiva en la que este uso particular ocupe el punto focal.

Fuente de la informacion: Flavio Gorelik Zonis, Argentina


Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2012, 12. Edificios de propiedad horizontal. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de http://www.arqhys.com/arquitectura/edificios.html.