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Debido al aspecto moteado de los objetos de estaño que sufren esta
descomposición, a esta acción se la denomina comúnmente enfermedad del estaño o
peste del estaño. Al doblar una barra de estaño ordinaria, ésta emite un sonido
crepitante llamado grito del estaño, producido por la fricción de los cristales.
El estaño ocupa el lugar 49 entre los elementos de la corteza terrestre. El
estaño ordinario tiene un punto de fusión de 232 °C, un punto de ebullición de
2.260 °C y una densidad relativa de 7,28. Su masa atómica es 118,69.
El mineral principal del estaño es la casiterita (o estaño vidrioso), SnO2, que
abunda en Inglaterra, Alemania, la península de Malaca, Bolivia, Brasil y
Australia. En la extracción de estaño, primero se muele y se lava el mineral
para quitarle las impurezas, y luego se calcina para oxidar los sulfuros de
hierro y de cobre. Después de un segundo lavado, se reduce el mineral con
carbono en un horno de reverbero; el estaño fundido se recoge en la parte
inferior y se moldea en bloques conocidos como estaño en lingotes. En esta
forma, el estaño se vuelve a fundir a bajas temperaturas; las impurezas forman
una masa infusible. El estaño también puede purificarse por electrólisis. El
estaño es un metal muy utilizado en centenares de procesos industriales en todo
el mundo. En forma de hojalata, se usa como capa protectora para recipientes de
cobre, de otros metales utilizados para fabricar latas, y artículos similares.
El estaño es importante en las aleaciones comunes de bronce (estaño y cobre), en
la soldadura (estaño y plomo) y en el metal de imprenta (estaño, plomo y
antimonio). También se usa aleado con titanio en la industria aerospacial, y
como ingrediente de algunos insecticidas. El sulfuro estaño (IV), conocido
también como oro musivo, se usa en forma de polvo para broncear artículos de
madera. Los países mayores productores de estaño son China, Indonesia, Perú,
Brasil y Bolivia. (Fuente de la información:
Mario Estanislao Cesar Ariet, Argentina) |