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se apoye en el conocimiento del problema que implica el yo, los otros, el
contexto sociocultural, el entorno. Podríamos decir
que el concepto es una síntesis a priori que guía los procesos proyectuales y de
materialización: Hegel rechaza que el contenido sea algo ajeno a la forma, forma
y contenido no están dados separados porque la forma saca de sí misma el
contenido. La forma tomada como entidad abstracta carece de significación, por
ello partimos del concepto ya que él, lleva implícita tanto la forma, cuanto el
contenido (lo que vale decir que el objeto entonces es totalmente constituido
por el concepto). Nuestra obra debe ser EFECTIVA, actuar sobre los otros,
modificarlos y a su vez ser modificada e influida, en una constante interacción.
Creemos que este es el problema fundamental que debemos encarar para que el
concepto guíe nuestras operaciones de diseño y evitar así la forma por la forma
misma o por la influencia visualista de pregnancias a veces inconscientes.
Introducción:
La constante lectura de la revistas sobre el Area de arquitectura de nuestro
medio nacional e internacional, nos acerca amigablemente a la polémica sobre la
vigencia y eficiencia de los métodos de diseño. Será cuestión de “Pasión y
razón”, sensibilidad y conocimientos fundados, o de la interacción caja negra,
caja transparente. De la preponderancia de uno de ellos, dependerán las
características, cualidades y calidad de las propuestas y será la interacción
controlada de los desarrollos en cada etapa proyectual lo que conducirá a un
final pertinente y significativo en donde el concepto de trabajo metódico y
búsqueda es esencial en una realidad propia con aspiraciones a trascender el
marco de lo local. Desde hace tiempo planteamos como esencial el Relevamiento
sensible, la relación sujeto – objeto para complementarse con la razón y
conocimiento, dejando siempre lugar a esa corazonada que resuelve lo emergente a
través del concepto. En la esencia de la palabra concepto encontramos el sentido
de concebir, engendrar, dar vida y producir, cercano al hacer arquitectura, y es
aquí donde acercamos el concepto a la determinación y construcción de la forma,
lo que llamamos idea generadora. Hoy comprobamos que han surgido nuevos
ejemplos, que corroboran la interacción de lo sensible con lo racional.
El concepto de forma en Arquitectura: Detrás de todo buen proyecto existe un concepto, un núcleo generacional, una
idea, que para su construcción requiere nociones de generación de la forma
matemático -geométricas, conocimiento y manejo de cuestiones significativas y
subjetivas que atañen al hombre como diseñador y como usuario, y una base
material que la sustente aplicada con maestría en un contexto determinado.
Dice Christopher Alexander que al hablar de diseño el objeto real de la
discusión no es solo la forma sino el conjunto que corresponde a la forma y su
contexto. Si encaramos el problema desde un punto de vista lógico, cognoscitivo,
científico; Es esto suficiente? Aspectos a veces despreciados o ignorados
resultan determinantes de una propuesta. Para que una forma espacio-urbana tenga
significación se requiere de un concepto que le de contenido, engendrado con una
clara y potente intensión que se apoye en un amplio y profundo conocimiento del
problema que implica el yo, los otros, el contexto sociocultural, y el entorno.
En otro plano el Teatro del Mundo de Aldo Rosi, lleva consigo a donde vaya, el
concepto que le dio origen, la ciudad de Venecia con su perfil arquitectónico de
cúpulas y la constante presencia del agua, el carácter de viajeros del mundo de
sus habitantes, en la posibilidad de trasladarse de un paisaje a otro. (Colaborador del articulo:
Arq. Fernando Castillo García) |