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EL ARCO TRIARTICULADO Y SU APLICACIÓN EN CONSTRUCCIONES AGROINDUSTRIALES
Desde siglos atrás los artesanos unieron piezas de madera
encolándolas produciendo muebles, partes de barcos, instrumentos musicales y
artículos deportivos. Mas, no fue sino hasta 1909, en Suiza, el carpintero
Heltzer de Weimar, utilizó el glulam para resolver elementos constructivos. Esta
experiencia sentó las bases del desarrollo tecnológico para fabricar estructuras
que superan los esfuerzos y solicitaciones a los que no pueden someterse el
acero, el concreto armado, el aluminio y la madera maciza.
Salvar luces de 100 metros o más es posible, uniendo pequeñas láminas con
pegamentos de altas condiciones físico-mecánicas. En Venezuela, la primera
experiencia data de 1963, cuando Der Slooten fabricó, en Mérida, vigas
laminadas. A partir de allí quedamos rezagados de los grandes avances en ésta
tecnología. Mientras tanto, se han identificado 18.5 millones de hectáreas (45%
de las superficies boscosas del país), de ellas 9 millones son ofertadas para
concesiones utilizándose para tal fin, hasta 1995, sólo el 6%. En esta cifra los
bosques de Uverito, son la principal reserva forestal de plantación de pino
Caribe en América. Esta investigación se enmarca en el campo del desarrollo
tecnológico, mediante análisis de conocimientos geométrico-espaciales y
configuración de sistemas estáticos con madera laminada, caso particular del
arco triarticulado (estructura a flexocompresión) que da predimensionamientos
del peralte = 1/50 de la distancia entre apoyos, lográndose cubrir más de 120
metros de distancia entre sus apoyos. Autor: M. Sc.
Arq. Rafael Gerardo Páez Espinoza. |