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Arquitectura Islámica.
Por Claudio De la Cruz, para
ARQHYS.com.
El Islam surgió en la península Arábiga, al Suroeste de Asia. Es un inmenso
desierto tropical, con más de n millón de metros cuadrados, que tiene menos de
un habitante por kilómetros cuadrado. Sus manifestaciones abarcan la
arquitectura, la escultura, la cerámica, los marfiles, la miniatura, las armas,
los trabajos en vidrio, la madera tallada, los tejidos, los bronces y las
alfombras. Hubo dos semblantes importantes en el arte y en la arquitectura
islámica, la decoración caligráfica y la composición espacial de la mezquita,
los cuales tuvieron muy ligados a sus doctrinas y a su religión. La mezquita es
el edificio típico de la cultura islámica, que consta de dos partes: el patio y
el santuario. La mezquita al principio fue un simple patio. El patio estaba
rodeado de soportales que les brindaba a los fieles sombra, manteniendo así, el
culto al aire libre. Conviene también señalar el alminar o minarete (es una
torre de llamar a la oración). Dentro de la mezquita se encontraba el muro de la
quibla, muro que indicaba la dirección hacia donde se encontraba La Meca.
Los arquitectos árabes usaban el arco de herradura, aunque también se usan de
otro tipo como el lobulado y el de herradura apuntado. Otro elemento destacado
es la cúpula, que a veces tiene forma bulbosa. Un ejemplo conocido mundialmente
por su belleza, son las cúpulas de las mezquitas de Ispahán (Persia). La
mezquita, que en un principio fue un edificio sencillo, dejo traslucir mas tarde
las riquezas adquiridas en la conquista. La mas importantes son: la de Damasco,
la de Kairuan (Túnez), la de Ibn-Tulun (en el Cairo, las de Turquestan y las de
Persia. En España es importantísima la de Córdoba. Otros edificios del arte
islámico son: la madrasa o escuela, los haman o baños públicos, las torres y
murallas para defensa de las
ciudades, los palacios y los mausoleos (como el
Taj-Mahal de Agra). La madrasa fue un nuevo tipo de mezquita que derivaba de la
cultura Sasánida. Su configuración se basaba en salas situadas en ejes de un
rectángulo que se abre con grandes arcos en un patio central. A menudo suelen
disponer habitaciones entorno al patio, dedicados al estudio o a dormitorios. En
todos los edificios y, en general, en todas las manifestaciones artísticas, los
musulmanes dejaron constancia de un gran amor a la decoración.
La decoración islámica es sobre todo geométrica o vegetal, poco variada, serena
y equilibrada. La decoración islámica estuvo muy ligada al arte chino,
esencialmente en la pintura, la cerámica y los textiles. Para los islámicos, más
que conmovedora, la decoración de una cerámica, de un lienzo de pared o de una
joya islámica, es muy elegante. En su arte se representaban figuras de músicos,
animales, guerreros y príncipes. www.arqhys.com
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