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Jambas para cocinas.
En el proceso de modificación de la cocina, para colocar los azulejos en las
paredes y hacer los remates contra la puerta de entrada, es necesario que se
suelten las jambas de la
puerta. El alicatado (proceso de cubrir las
paredes con azulejos) debe alcanzar el marco de la puerta, el cual se encuentra
recubierto con las jambas. El problema que surge es que cuando se colocan los
nuevos materiales de los azulejos, el grosor de los mismos suele diferir,
teniendo este, dimensiones mayores que el que se tenía anteriormente en la
pared. A esto se debe a agregar el cemento de cola, que también suma unos
milímetros o centímetros de espesor a la capa.

Luego de esto, las jambas que tenia la puerta anteriormente
ya no pueden volver a colocarse, pues las medidas de las mismas no concuerdan
con lo requerido luego del cambio del alicatado. Es necesario que se cuente con
los servicios de un carpintero, el cual tiene la obligación de colocar jambas
nuevas, así como también barnizarlas o lacarlas, de manera que combinen con la
puerta existente. Mencionamos explícitamente los servicios del carpintero,
porque generalmente no se incluye esto en el presupuesto, lo cual es un error,
por suerte esto no es muy costoso. Dependerá del tipo de puerta que tenga, pues
por consiguiente las jambas nuevas también han de variar. Hay jambas de sapely o
jambas lacadas en blanco, entre otras tantas, todas con precios distintos. Hay
ocasiones en que es posible volver a colocar las jambas que se tenían en la
cocina, pero puede pasar que luego de que las mismas sean soltadas de los clavos
que la sujetaban se rompan, y ya no se no se puedan aprovechar como jambas, sino
que la madera sea utilizada para otros fines. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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