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ARTESANÍA
DEL LADRILLO. Para fabricar un ladrillo debemos de juntar la tierra
negra que sirve para alivianar la mezcla y al mismo tiempo para que se contraiga
el ladrillo, con el abono (sirve para mantener el adobe armado y a la vez para
que arda dentro del horno y se cocine finalmente el ladrillo) y finalmente con
la greda que es para darle firmeza. A mayor cantidad de greda, mayor compacidad,
pero, si se excede la proporción, el adobe tiende a partirse. Por otra parte
encontramos el pisadero que es el lugar donde es mezclado los elementos por
caballos especiales, para armar el pisadero procedemos con la forma de Chirasco
que es: sobre la tierra se coloca primero una capa de viruta, luego una capa de
abono en - una proporción de medio metro cúbico de mezcla de abono más viruta
por cada mil ladrillos. En otros lugares, como por ejemplo en Viedma, en lugar
de viruta se pone paja de trilla. Este elemento es indispensable, ya que al
secarse el adobe, éste se contrae y si no tuviera esta suerte de armadura se
partiría, además el adobe debe llegar sanito al cocimiento. Después de esta
primer capa se pone tierra negra hasta completar más o menos 50 cm. de alto.
Luego se riegan todos los elementos y se los deja humedecidos durante la noche.
Al día siguiente se realiza el trabajo de la mezcla, que se hace con caballos.
Para 9000 adobes se utilizan 15 caballos durante ocho horas. Luego se alisa toda
la superficie del pisadero y se cubre con agua. Esta cumple la función de
cobertura y no deja que se cuartee la capa superior de barro.
Una vez listo el "barro", se transporta en carretillas al sector donde será
secado. Se coloca en moldes de madera que luego se vierten sobre la tierra
previamente alisada, dejándolos allá, hasta que su consistencia sea tal que
permita poder apilarlos para el secado final. Apilamos los adobes ya secos,
revocamos las cuatro caras del horno con barro y tapamos la parte superior con
ladrillos cocidos; esto evita que el calor se pierda por los laterales y el
techo del horno durante el cocimiento. Por ultimo esta el quemado en general el
tiempo de quemado del horno es de 20 a 25 horas. Cuando el horno a entrado en
régimen y superado la mitad de su altura con fuego (al rojo), se tapan las
boquillas con ladrillos cocidos y se revoca con barro dejando todo el horno
cerrado. En esta zona, para quemar el horno se usa leña, desechando las leñas
duras, ya que éstas por sus calorías, podrían fundir el horno. Cuando el horno
ya quemado lanza unas bocanadas de humo blanco y denso, es la señal de que el
trabajo ha concluido. |