Rendimiento de las máquinas simples.
Aún en las máquinas simples el principio de la conservación del trabajo está
aplicado solo en teoría. La experiencia demuestra que en la práctica el trabajo
útil producido por la máquina es siempre inferior al trabajo motor suministrado
para accionarla, a causa de las fricciones que se originan en los órganos de
transmisión.
El trabajo motor es siempre igual a la suma del trabajo útil más las fricciones.
De donde se deriva la noción del rendimiento que se determina por el cociente:
trabajo útil, trabajo motor. Este rendimiento resulta menor que la unidad y es
del orden de 0.7 en las máquinas estudiadas. La eficacia de funcionamiento de
una máquina se obtiene del cociente entre la energía generada (la salida) y la
cantidad de energía empleada (la entrada). La eficacia, que se expresa en tanto
por ciento, siempre inferior al 100 por ciento. (Fuente de la información:Sandra E, España)