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Medios para unir estructuras.
Un remache o roblón: vástago provisto de cabeza esférica que se introduce por
medio de los taladros de chapas a conectar, calentados, y luego se estampa otra
cabeza en el extremo saliente. Sirve para unir
estructuras de metal. Cuando se enfría este se
contrae y luego se comprimen las chapas unidas. Parecido a un tornillo sin
rosca. Los diámetros que más se emplean son: 12-24, 27, 30, 33, 36 milímetros.
Hay tres clases de roblones que son:
Los tornillos: vástago provisto de cabeza con forma
hexagonal. Este se introduce en los taladros de la chapa a enlazar. En el
extremo saliente posee un área roscada, en la que se coloca una arandela y una
tuerca que aprieta las chapas cuando se enrosca. Hay tres clases que son las
siguientes:
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Clase T: tornillos ordinarios.
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Clase TC: tornillos calibrados.
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Clase TR: tornillos de alta resistencia.
Los tornillos de alta resistencia son empleados para
aprovechar las fuerzas de rozamiento que surgen cuando se aprietan los
tornillos, pues se encargan de hacer frente a las fuerzas exteriores. En el
remache se origina una distribución de tensiones menos regular en la sección,
pero en las uniones de esta clase de tornillos la distribución es más pareja. La
apretadura en la espiga del tornillo provoca un alto esfuerzo de tracción, que
se encarga de comprimir las piezas a unir, lo cual crea esfuerzos de
deslizamiento opuestos al resbalamiento de las superficies. La magnitud de las
fuerzas depende del ímpetu de la fuerza de tracción en el tornillo y del
coeficiente de rozamiento que adquiera. Si la unión se realiza correctamente los
tornillos no trabajan a cortadura y por ello no hay que realizar cálculos de
solicitaciones. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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