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mecánicamente o en solución como es el caso de la erosión. Los procesos de meteorización también ayudan a la formación
del suelo. La meteorización física resulta, en primer lugar, de los cambios de
temperatura, tales como el calor intenso y la acción de congelación del agua en
las grietas de las rocas; también influye la acción de algunos organismos vivos
como son las raíces de los árboles o algunos animales con sus madrigueras. Los
cambios de temperatura expanden y contraen las rocas alternativamente, causando
granulación, separación en escamas y una laminación de las capas exteriores. La
acción del hielo y el ensanchamiento exponen capas más profundas a la
meteorización química. Este tipo de meteorización altera la composición mineral
original de la roca de diferentes maneras: disolviendo minerales en agua y
debilitando los ácidos del suelo por oxidación, produciendo una reacción química
con el dióxido de carbono y por hidratación, proceso mediante el cual el agua se
combina y reacciona químicamente con los minerales. Plantas, como los líquenes,
también descomponen determinadas rocas al extraer nutrientes solubles y hierro
de sus minerales originales. Efecto sobre los taludes de la meteorización. Un
talud es la inclinación de un terreno o del paramento de un muro, luego los
taludes pueden ser considerados como laderas, el de las vías de comunicación en
concreto como “taludes artificiales” y por tanto están afectados por dicha
meteorización, nos vamos a centrar en la meteorización física y en las posibles
soluciones para evitarla, así como la regeneración de taludes que ya han sido
afectados. En los taludes de carretera los principales causantes del deterioro
son la gravedad, los cambios de temperatura, el agua y los elementos biológicos.
Estos elementos actúan de forma conjunta, pero para facilitar la comprensión
vamos a estudiar su efecto por separado y ver a lo que da lugar cada proceso en
particular. A la hora de la verdad son los materiales y el ambiente climático
los factores principales que controlan la meteorización, mientras que la
topografía del terreno la biosfera y la hidrosfera son agentes que contribuyen a
exagerar o suavizar los efectos que marcan esos factores básicos.
Procesos gravitacionales. Al ser la gravedad un campo de fuerza presente en
todos los procesos exógenos, se puede decir que es el agente primario. En muchos
casos la gravedad participa en el transporte indirectamente: moviliza
determinados cuerpos, por lo general agua líquida o sólida, y éstos pasan a ser
los verdaderos agentes, desempeñando el trabajo de mover los materiales. A veces
no existe ese elemento intermedio y es la gravedad la que se encarga de realizar
el trabajo por sí sola, propiciando movimientos de autotranslación, en estos
casos la gravedad debe considerarse como agente específico. En los procesos de
vertiente se pretende establecer la relación causa efecto entre el nivel de
inclinación del terreno y algunos fenómenos. Son procesos que necesariamente
necesitan una inclinación del terreno para producirse como por ejemplo caídas o
deslizamientos que posteriormente trataremos con mayor detenimiento. Así pues la
pendiente del talud es decisiva, ya que los terrenos escarpados favorecen los
arrastres, posibilitando que se renueve la superficie expuesta a los agentes
meteóricos; sin embargo, dificultan la la concentración de humedad e impiden la
estabilidad necesaria para la meteorización química. Los movimientos de
autotranslación tienen en su mayoría un carácter masivo, aunque no siempre es
así. Concretamente, la caída de materiales es frecuente que se produzca
individualizada o secuencialmente, no de forma masiva. Articulo enviado por:
Gilda <gilschi@cantv.net> |