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Monasterio de los Jerónimos de Belem - Lisboa.
El Monasterio de los Jerónimos de Santa María de Belém, se ubica en el barrio de
Belém, Lisboa. Diseñado en estilo manuelino -variación portuguesa del estilo
gótico, así como del arte
mudéjar, marcado por motivos iconográficos de gran porte, simbolizando el poder
regio- por el arquitecto Diogo de Boitaca; encargado por el rey Manuel I de
Portugal para conmemorar el regreso desde la India, de Vasco de Gama. Este
monasterio fue levantado sobre el enclave de la Ermida do Restelo -en lo que fue
la playa de Restelo-, fundada por Enrique el Navegante, y en la cual, Vasco de
Gama y sus hombres pasaron la noche en oración antes de partir hacia la India.

El estilo manuelino se caracteriza por la mezcla de motivos arquitectónicos y
decorativos del gótico tardío y del renacimiento. Destacan los portales
principal y lateral, el interior de la iglesia y el magnífico claustro. Las
capillas de la iglesia fueron remodeladas en estilo puro renacentista y
contienen las arcas funerarias de Manuel I y su familia -además de otros reyes
de Portugal-. En los Jerónimos se hallan también las tumbas (neomanuelinas) del
navegador Vasco da Gama y el poeta Luís de Camões. Por otra parte, en una
capilla del claustro descansan desde 1985, los restos del escritor Fernando
Pessoa. Cabe destacar que, en un anexo construido en 1850, se ubica el Museo de
Arqueología y el Museo de Marina. Este monasterio simboliza la Era de las
Exploraciones portuguesas y se cuenta entre las principales atracciones
turísticas de Lisboa.
Arquitectura: El arquitecto de origen francés Diogo Boytac, trabajó en el
edificio desde 1502 hasta 1516 y planificó la obra siguiendo las normas
imperantes en toda Europa a nivel arquitectónico. Bajo su dirección se construyó
la iglesia, el claustro, la sacristía y el refectorio. En 1517 le sucedió en las
obras, el español Juan de Castillo, quien aportó un nuevo estilo renacentista
mezclado con la ornamentación manuelina anterior. Se cubre la bóveda y se añade
el segundo piso del claustro con una rica decoración.
Con la muerte del Rey Manuel las obras se paralizaron durante bastante tiempo,
hasta que más tarde continuaron con el arquitecto español Diego de Torralva, que
reformó en 1544 los lienzos norte y sur del claustro superior. La diferencia de
estilo se muestra sobre todo en las claves de las bóvedas, en el gran friso
alto, y en la introducción de los medallones vueltos de lado. El monasterio fue
confiado a Los Jerónimos –orden religiosa masculina-, quienes estuvieron en él a
mediano plazo, ya que luego fueron expulsados por la autoridad civil. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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