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En la situación anterior, el cuerpo del muro trabaja esencialmente a flexión y
la compresión vertical debida a su propio peso es generalmente despreciable. Sin
embargo, en ocasiones el muro desempeña una segunda misión que es la de
transmitir cargas verticales al terreno, desempeñando una función de cimiento.
La carga vertical puede venir de una cubierta situada sensiblemente a nivel del
terreno(figura 1-1b) o puede ser producida también por uno o varios forjados
apoyados sobre el muro y por pilares que apoyan en su coronación transmitiéndole
las cargas de los plantas superiores.
Las formas de funcionamiento del muro de contención y del de sotano, son
considerablemente diferentes. En el primer caso el muro se comporta como un
voladizo empotrado en el cimiento, mientras que en el segundo el muro se apoya o
ancla en los forjados, y a nivel de cimentación el rozamiento entre cimiento y
suelo hace que sea innecesaria casi siempre la disposición de ningún otro apoyo.
El cuerpo del muro funciona en este segundo caso como una losa de uno o varios
vanos y a ese funcionamiento se superpone con frecuencia el de la pieza como
viga de cimentación de gran canto.
DESIGNACIONES.
Puntera: Parte de la base del muro (cimiento) que queda debajo del
intradós y no introducida bajo el terreno contenido. Tacón: Parte del cimiento
que se introduce en el suelo para ofrecer una mayor sujeción.
Talón: Parte del cimiento opuesta a la
puntera, queda por debajo del trasdós y bajo el terreno contenido.
Alzado o cuerpo: Parte del muro que se
levanta a partir de los cimientos de este, y que tiene una altura y un grosor
determinados en función de la carga a soportar.
Intradós: Superficie externa del alzado.
Trasdós: Superficie interna del alzado, está
en contacto con el terreno contenido. (Fuente de la información:
Estevan de Jesus, Rep. Dom.) |