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Estos se han clasificado según su diseño estructural.
MUROS PREFABRICADOS EMPOTRADOS: Es el formado por un elemento
plano o nervado, continuo o discontinuo, prefabricado de hormigón armado,
pretensado o postensado y empotrado en su base. Trabajan en voladiza con un
empotramiento en su base o zapata. Puede considerarse activo, es decir, entra en
carga cuando se le aplica el material de relleno. Sus dos funciones principales
son el sostenimiento y contención de tierras. La construcción de la zapata
requiere una excavación previa, lo que dificulta a este muro tener una función
de revestimiento. Los asientos importantes del terreno base pueden ser en
determinadas ocasiones, un problema para este tipo de estructuras de contención.
Estos muros son estructuras rígidas, pudiendo existir un nervio o suncho
superior que aumentaría más la rigidez del muro, por lo que si el terreno sobre
el que se apoya sufre asentamientos diferenciales, la pantalla del muro se puede
dañar, salvo que se disponga de juntas en la cimentación y suncho, formándose en
este caso un paramento articulado.
Muros de pantalla prefabricada y zapata “in situ”.
Estos muros se definen como muros de elementos modulares prefabricados de
hormigón, de secciones nervadas, colocadas de forma continua, adosadas unos a
otros, que empotrados en una zapata realizada “in situ”, constituyen el
paramento exterior del muro. La máxima altura que puede alcanzar este tipo de
muro varía según el fabricante, no superándose para un muro de contención los 9
metros. Reciben directamente la práctica totalidad de los empujes del terreno.
Su canto es variable, aumentando con la altura del muro, evitándose de esta
forma la necesidad de armadura de corte, siendo el propio hormigón de pantalla
el encargado de absorber todo el esfuerzo cortante.
Muros de pantalla prefabricada con tirante y zapata “in
situ”. A estos muros los podemos definir como muros de paneles
prefabricados de hormigón, planos o nervados, con un tirante y anclados, ambos
elementos a una zapata construida “in situ”. Su utilización más frecuente es en
la construcción de muros de contención de alturas considerables. Una
degeneración de este muro, modificando la solución de tirante, debido al alto
volumen de excavación que requiere, consistente en aplicar una plataforma
estabilizadora a media altura, logrando de este modo dos cosas: reducir la
excavación requerida y reducir las leyes de empuje, pudiendo alcanzar una altura
máxima algo superior.
Muros completamente prefabricados. Son muros
en donde el panel y la zapata se ha prefabricado conjuntamente formando un solo
elemento. Están formados por piezas de hormigón en forma de “L”, donde alzado y
zapata forman un cuerpo monolítico, pudiendo su cara vista tener diferentas
acabados ( hormigón liso, árido visto, imitación piedra, etc.).
Muros de lamas. Muros formados por placas
transversales prefabricadas, lamas, situadas entre unos contrafuertes verticales
empotrados a la zapata hecha “in situ”. Este tipo de muro lleva una cobertura
vegetal. El aspecto final de la cara vista es el formado por unas bandejas
fijadas lateralmente a los contrafuertes y ligeramente inclinadas, que sirven de
apoyo para el crecimiento de la vegetación. El material de relleno en contacto
con el muro está compuesto por una capa de tierra vegetal que sirve de base para
el crecimiento posterior de vegetación, proporcionando así un aspecto final
verde y una reducción del impacto visual. (Fuente de la información:
Estevan de Jesus, Rep. Dom.) |