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El termino iluminancia especifica la cantidad de energía
luminosa que recibe la obra; es un parámetro que se expresa en lux y es
directamente proporcional al flujo emitido por la fuente de luz hacia el objeto
e inversamente proporcional al área que este ocupa. Hay valores de iluminancia
máxima recomendada, los que se han establecido por la sensibilidad de las obras,
las radiaciones térmicas y los aspectos de visualización. Esto debe cumplirse
tanto para las fuentes de luz diurna como las artificiales.
Duración de la exposición a la luz (T).Los
criterios de iluminación que rigen el alumbrado de las galerías de arte, donde
las obras permanecen un tiempo limitado, son distintos a los aplicados en los
museos, donde las exposiciones suelen tener un carácter permanente. El efecto de
degradación o deterioro de la obra es igual al producto del nivel de iluminación
sobre la obra por el tiempo de exposición al que está sometida. Esto significa
que sufre igual degradación una obra que es iluminada con 100 lux durante 2000
horas, que una que esté iluminada con 50 lux durante 4000 horas. Este aspecto,
si es correctamente controlado, permite al expositor, incrementar niveles de
iluminación en ciertas ocasiones, compensado con la reducción del tiempo de
exposición al público o recurriéndose frecuentemente a la rotación de las obras
expuestas.
Factor de deterioro (Fd).Está estrechamente
ligado a los factores de daño que provocan un deterioro acumulativo, y muchas
veces irreversibles, sobre las obras, me refiero a las radiaciones infrarrojas y
ultravioletas. De las dos anteriores, las más severas, son las de componente de
onda corta UV (100 – 400 nm), y que depende de la fuente de luz utilizada. El
termino es aplicable tanto para la luz diurna como la artificial. El potencial
de deterioro de una fuente determinada de luz puede expresarse mediante el
denominado factor de deterioro. Los factores de deterioro de las lámparas aptas
para la iluminación de museos y galerías de arte se relacionan en la tabla
siguiente.
Composición de la obra. Según los
componentes químicos que conforman la obra, será necesario implantar los puntos
anteriormente descritos para evitar la descomposición química de los materiales.
Se dividen en tres grandes tipos: Materiales
orgánicos: usualmente están incluidos en este tipo los materiales que componen
los grupos A y B. Materiales inorgánicos: incluye los comprendidos en el grupo
C.
Materiales compuestos. El
deterioro causado a los materiales por la luz puede dividirse, a su vez, en dos
tipos principales: fotoquímicos y térmicos. Los efectos fotoquímicos son
atribuidos al contenido de emisión ultravioleta de la fuente luminosa y el cual
depende de su composición espectral. Éste es el efecto más importante a eliminar
por lo irreversible de su deterioro.Las sustancias colorantes de textiles y los
colorantes orgánicos de las pinturas pierden color, mientras que lo barnices y
aglutinantes se hacen más oscuros. (Fuente de la información: Ing.
Alexis Alvarez Rodríguez. "Inversiones Bellas Artes") |