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Las planchas litográficas constituyen las superficies de
impresión más económicas en la actualidad, lo cual ha contribuido enormemente al
éxito del proceso. Las planchas de aluminio llevan un fino recubrimiento de
material fotosensible, como los fotopolímeros, que experimenta un cambio de
solubilidad al quedar expuesto a una fuente intensa de luz azul y ultravioleta.
Las imágenes se transfieren a la superficie cuando se expone la plancha a través
de un positivo o un negativo de película. Ciertas sustancias se pueden exponer
directamente, mediante una cámara de artes gráficas o un rayo láser controlado
por computadora, y elimina por tanto el coste de la película y se acelera el
proceso de confección de las planchas.
flexografía. Las planchas flexibles y las
tintas fluidas que se utilizan en la flexografía convierten este proceso en el
idóneo para la impresión sobre superficies no porosas como películas y
polietilenos. En origen, todas las planchas flexográficas se construían en
caucho moldeado, que sigue siendo el material más utilizado cuando se trata de
crear sobre un único rodillo de impresión copias múltiples de una misma imagen.
Los moldes en caucho son impresiones de las superficies originales en relieve,
como los tipos o grabados, y normalmente se utilizan para fabricar varias
planchas de caucho. El montaje de un rodillo de impresión con planchas de caucho
es un proceso muy largo, ya que hay que montar muchas planchas sobre un único
rodillo y cada plancha debe quedar colocada exactamente en la misma posición que
las demás. Durante los años setenta aparecieron las primeras sustancias para las
planchas de fotopolímero, que acortaron sensiblemente el tiempo necesario para
fabricar y montar un juego de planchas. Esto ha permitido la extensión de dicho
proceso a nuevos mercados, sobre todo a la impresión de revistas. Además, en la
flexografía se pueden usar las tintas solubles en agua, con lo que resulta
innecesario el empleo de disolventes tóxicos.
Serigrafía. Denominada originalmente
impresión con estarcido de seda debido a las pantallas de seda que utilizaba, la
serigrafía tiene una gran importancia en la producción de los más diversos
objetos industriales, tales como paneles de decoración, tableros impresos,
conmutadores sensibles al tacto, recipientes de plástico o tejidos estampados.
Las pantallas para la serigrafía comercial suelen fabricarse por medios
fotomecánicos. Sobre un bastidor rectangular se tensa un fino tejido sintético o
una malla metálica y se le aplica un revestimiento de fotopolímero. Al exponerlo
a través de un positivo de película se produce un endurecimiento en las zonas
que no se quieren imprimir. Se lava entonces la sustancia que no ha quedado
expuesta y se crean las zonas abiertas en la pantalla. En la prensa, la malla se
pone en contacto con la superficie a imprimir, y se aplica la tinta a través de
las zonas abiertas del cliché mediante un rodillo de caucho. Las prensas para la
serigrafía van desde los sencillos equipos manuales para estampar a pequeña
escala camisetas y letreros hasta las grandes prensas para aplicaciones
multicolores y de grandes tiradas. El proceso se caracteriza por su capacidad
para imprimir imágenes con buen nivel de detalle sobre casi cualquier
superficie, ya sea papel, plástico, metal y superficies tridimensionales.
Diferencia. La diferencia de estos tres métodos
de impresiones puede decir que son: El soporte: La flexografía es
utilizado para medios no porosos, Offset utiliza el papel y la serigrafia de
todo desde papel hasta plastico. La cantidad de impresiones: La serigrafía se
puede reproducir a grandes cantidades pero resulta un poco más costos que el
offset y la flexografía. (Fuente bibliografica:
"Forma, Espacio y Orden",
autor: Francis DK Ching,
Enviada por: Armenta Vigueras Christopher
Alexander) |