|
Palacio de Fontainebleau - Francia.
El Palacio de Fontainebleau -situado en Fontainebleau, departamento de Sena y
Marne, en Francia- es considerado como uno de los mayores palacios reales
franceses. Tiene la particularidad de que conjuga elementos de distintas
concepciones monárquicas, teniendo como punto de referencia a Francisco I
-monarca emblemático del período del renacimiento francés -, a partir del cual
se sucedieron otros líderes que para bien o para mal, realizaron notables
modificaciones e innovaciones en la
estructura.

Y es así como en el siglo XVII se construyó una escalinata de herradura, frente
a la fachada principal. Anterior a esto se habían agregado algunos apartamentos
que tenían como fin alojar a los cortesanos. Por otro lado, los jardines
sufrieron un cambio radical. Y no es hasta el siglo XVIII cuando ciertas
diminutas estancias fueron ornamentadas al estilo rococó; y en los años
subsiguientes -a cargo de Napoleón I- el palacio fue convertido en una
residencia imperial de estilo recargado y pretencioso.
Siendo más específicos, el palacio está conformado en torno a cinco patios: el
Patio del Caballo Blanco, el Patio de la Fuente, el Patio Oval, el Patio de los
Oficios y el Patio de los Príncipes. Y en su interior alberga diversas salas
como: el Salón del Trono de Napoleón I, la Sala de Baile, la Capilla de la
Trinidad, el Salón de Juegos, entre otros. Lo más interesante es que el palacio
introduce lo que es conocido como Manierismo Italiano, reflejado en los
distintos espacios interiores y exteriores -jardines y patios-. Y como
consecuencia, nace el Manierismo Francés, caracterizado por la combinación de
escultura, forja, pintura, estuco y carpintería.
Ya en el ámbito de la jardinería, se introdujo el parterre, un estilo de jardín
formal y simétrico, que consiste en plantar lechos de flores o de hierbas,
delimitados por sendas de plantas perennes o piedras afiladas acopladas para la
protección del área. En otro aspecto, el palacio alberga las pinturas más
importantes del Renacimiento francés y obras de artistas italianos que
trabajaron pintando escenas cortesanas suaves y de colores claros, acorde con la
finalidad que tenía Fontainebleau: ser un apacible y armonioso espacio de
recreo. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
|