Materiales para paredes


   


MATERIALES PARA PAREDES.

Las paredes son uno de los elementos más importantes en un local, pero lamentablemente resulta a veces el que más descuidamos. En ella se cuelga propaganda, afiche u obras de arte. Constituye, además, la parte más grande y visible del establecimiento. Existe una gran variedad de productos para recubrimientos de paredes: Recubrimientos flexibles. Se puede escoger entre infinidad de tipos y materiales distintos. Existe, por ejemplo, papel lavable o no, lisos o en relieve y hasta adhesivos. Hay revestimientos murales de corcho, de trama de fibras naturales o teñidas, de tela o materiales sintéticos aterciopelados y que ayudan a amortiguar los ruidos.

El revestimiento tiene que conjugar con los demás elementos y el tipo de decoración; ser claro y solar si el ambiente recibe poca luz natural; o escogerse entre una gama de colores fríos si la cebichería está expuesta a una luz excesivamente intensa y directa. Si el local es pequeño y se desea poner un revestimiento de fantasía, habrá que elegir preferentemente uno de dibujos menudos y de color claro que contribuya a ensanchar el espacio. Los revestimientos de dibujos grandes resultan difíciles, en el sentido de que reducen ópticamente el espacio y originan una sensación confusa en ambientes muy amplios. También cabe la posibilidad de entelar las paredes (cubrirlas con telas), lo cual proporciona la gran ventaja de disimular imperfecciones, manchas, etc. Esto se logra cosiendo entre sí los paños, que se colocarán a lo largo de las paredes por medio de grapas. El resultado será mejor si por debajo se pone un bastidor de madera o triplay.

 

Entre los recubrimientos flexibles más conocidos se pueden mencionar:

  • Linóleo. Sustancia plástica elaborada a partir de aceite de linaza, adherido a una base similar al yute. Este producto se vende en rollos de 1,90 m de ancho por 25 m a 30 m de largo, con espesor de 2 mm a 6 mm y apariencia parecida al jebe.
  • Alfombras. Mientras que en los pisos éstas se usan principalmente con fines de confort, su empleo en muros obedece a exigencias decorativas y control acústico. Se colocan sobre listones empotrados que se dejan en el enlucido de la pared, para facilitar el claveteado o adherencia.

 

Papel decorativo. Papeles estampados con dibujos. Ahora se producen de buena calidad y lavables; en rollos de 0,50 m de ancho por 10 m de largo. Se colocan con pegamento, utilizando brocha, y se alisan con rodillo. Hay que cuidar que los dibujos empalmen. Telas, cueros y sintéticos similares. Si las telas son delgadas, ligeras, de consistencia igual a la del papel, pueden aplicarse bien en muros y cielos rasos. Las telas pesadas, los cueros y similares, requieren de una estructura auxiliar de listones y triplay. Recubrimientos rígidos. Pueden ser enchapes (recubrimientos con chapas) de piedra natural o artificial, madera, material sintético, tarrajeos y enlucidos o pinturas, entre otros. Enchape de piedra natural. Significa recubrir las paredes con láminas de piedra, lajas naturales, lajas de arcilla o mármol. Enchape de piedra. Como en los casos de muros de piedra expuesta, se puede tener enchapes que muestren desde un acabado rústico hasta uno muy pulido sobre la base de piedras labradas. No se emplean más de dos pisos de altura. La piedra labrada, cuyo espesor varía de 4 a 6 pulgadas, se coloca con anclajes metálicos especiales.

Enchape de lajas. Las lajas naturales son placas o piezas de piedra estratificada de grosor casi uniforme, que resultan de la habilitación en la cantera. El espesor varía de 2,5 cm a 4 cm, y alcanzan dimensiones de 70 cm x 60 cm. También hay unidades de 2 cm de espesor, pero de menor dimensión. Lajas de sillar. Se obtienen de la piedra volcánica arequipeña, en piezas o placas de tamaños variables. La diferencia con las anteriores está en la forma de elaboración, pues siendo el sillar una piedra relativamente blanda, se la corta con sierras especiales. La textura de este material y su color blanco o rosado son cualidades para explotar arquitectónicamente, tanto en interiores como en exteriores. Enchape de mármol. Los mármoles son materiales clásicos de revestimiento, cuya materia prima se encuentra en la naturaleza en variedades muy apreciadas. La mezcla con distintas sustancias minerales produce una diversa gama de colores a manera de manchas y vetas. Hay dos alternativas por tamaño, por espesor de las piezas:

  • Baldosas de mármol. Espesor: 8mm a 10 mm. Dimensiones: 7 cm x 30 cm, 20 cm x 40 cm, 40 cm x 40 cm, 60 cm x 40 cm, 40 cm x 80 cm.
  • Mármol en plancha. Espesor: 2 cm a 3 cm. Dimensiones: hasta 2,50 m x 2,80 m. Este revestimiento es de gran calidad para espacios arquitectónicos que deben presentar características de elegancia. Su fácil mantenimiento lo hace idónea en ambientes con mucha afluencia de público.

Enchape de piedra artificial. Es el recubrimiento con losetas de arcilla cocida, que consiste en aplicar piezas delgadas de cerámica con ayuda de un mortero. Éstas pueden ser:

  • Baldosín de gres. El gres es un silicato de alúmina con alto grado de fusión, lo cual le aporta sus principales características: alta resistencia a la abrasión (desgaste), las grasas, álcalis y demás agentes; absorción inferior al 2% y resistencia al impacto. Su espesor es de 8 mm; sus dimensiones, de 10 cm x 10 cm y 10 cm x 20 cm.
  • Baldosín de gres esmaltado. Se elabora de la misma forma que el anterior, sólo que en este caso se aplica a la pieza un recubrimiento de esmalte, para someterla a una nueva cocción. Dentro de esta línea se fabrica el baldosín cerámico tipo corcho, con acabado texturado al tacto. Viene en dimensiones de 10,5 cm x 21 cm, espesor de 9 mm y en diversos colores.
  • Cerámico semigres esmaltado. Se procesa a menor temperatura que el gres esmaltado, por lo que se emplea en enchapes de muros interiores y exteriores, así como en pisos de tráfico moderado.
  • Azulejos. Son baldosas cerámicas, decoradas con dibujos geométricos en los que predomina el esmalte azul, que les dio nombre.
  • Mayólicas. Es una cerámica de menor elaboración, se cocina a temperatura más baja. Existe una variada gama de colores y decorados. El esmalte no es resistente al impacto ni a la abrasión, por eso este material sólo se usa en revestimiento de muros. Se produce con dimensiones de 10 cm x 10 cm, 15 cm x 15 cm y 20 cm x 20 cm.
  • Pepelma. Es el nombre local que se le da a un mosaico fabricado con cerámica o arcilla natural. Constituye la versión más pequeña de la cerámica. Lo hay con dimensiones de 1 cm x 1 cm, 2 cm x 2 cm y 1 cm x 2 cm; tiene forma cuadrada y formato de 30 cm x 30 cm.
  • Enchape de madera. Es el recubrimiento que se realiza sobre las paredes pero con madera y sus derivados. Dentro de este tipo de enchape se hallan: Machihembrados. El largo de la madera puede variar desde un metro a más. Es trabajada en los bordes de forma machihembrada, los cuales poseen distintos espesores.
  • Laminados. También se les llama propiamente enchapes. Consisten en láminas de madera de 2 mm de grosor, pueden tener diferentes diseños y son trabajados en maderas como la caoba, el cedro, pumaquiro, nogal, diablo fuerte e ishpingo. Se pueden conseguir con veta o sin ella.
  • Enchapes con materiales sintéticos. Vinílico. Materiales sintéticos usados para el tratamiento de muros y techos de ambientes que requieren condiciones acústicas especiales. Se emplean revestimientos de materiales absorbentes del sonido, los cuales son livianos y porosos.
  • Losetas vinílicas. Están fabricadas con una mezcla de vinílico y asbesto. Aplicadas sobre muros dan buen resultado, ya que el material es durable, lavable y, dada su composición, posee cualidades acústicas. Se producen con dimensiones de 30,5 cm x 30,5 cm; espesor de 1,6 mm, 2,5 mm y 3,2 mm; y diseños de color entero, con vetas en igual tono.
  • Láminas metálicas. Se dividen en planchas y elementos premoldeados: Acero. Planchas metálicas que suelen aplicarse con pegamento de contacto sobre madera laminada o aglomerado de 4 mm, la cual, estructurada con entramado de madera, va adosada al muro, tabique o falso cielo raso. Existen dos tipos: acero inoxidable al cromo-níquel y acero inoxidable al cromo. Se utilizan en zonas de alto tránsito, grandes cocinas, laboratorios y sitios similares.
  • Aluminio. Los perfiles moldeados de aluminio montados en portadores especiales, conforman un tipo de recubrimiento rígido y a la vez liviano. Es lavable, de apreciable resistencia a la corrosión y fácil de instalar. Dimensiones: 84 mm de ancho y hasta 8 m de largo. Espesor: 0,5 mm.
  • Tarrajeos y enlucidos. Es la combinación de cemento, arena fina y agua suficiente para obtener una mezcla pastosa, ni aguada ni muy seca. Los tipos de tarrajeos son: frotachado, pulido, con textura, impermeables, con agregados.
  • Pinturas, barnices y técnicas pictóricas. Acabados. Primero habrá que elegir el tipo de pintura y el resultado que se quiere lograr; considerando qué uso se le va a dar, si es exterior o interior, el maltrato que puede recibir (el acabado debe ser ajeno a cualquier daño). A partir de ahí contamos con los siguientes recubrimientos:
    • Imprimantes. Es un producto elaborado a base de copolímeros vinilo-acrílicos, que posee excelentes propiedades de adherencia y sellado del poro. La pasta puede ser de tiza y cola, tiza y látex o temple y látex. El empaste debe ser del mismo color que la imprimación; luego se procede a un lijado fino y posteriormente se realiza el acabado con la pintura específica.
    • Pinturas. En muros, interiores o exteriores, conviene usar látex de primera calidad. Su secado (al tacto) debe ser a los 30 minutos, y el repintado a las seis horas. En los muros viejos se debe retirar con espatulado la pintura existente o darles una mano de pintura clara; si la pared se halla en buen estado se realiza un lijado fino. Si va a cambiarse el color de oscuro a claro se necesitan tres o más manos de pintura; de claro a oscuro se requieren dos; y del mismo color, una mano con empaste. Este tipo de recubrimiento para paredes es el de mayor difusión en todo el mundo. En Perú contamos con las siguientes clases de pinturas:

Pintura látex. Puede ser mate, satinada o con abrillantador. Con este último pueden alcanzarse apariencias que van desde el satinado hasta el semibrillante, dependiendo de la proporción de la mezcla. Aplicando el abrillantador puro, directamente como capa final, se logra un acabado semibrillante. Y ya sea puro o combinado con pinturas de látex hasta en una proporción de 1 a 1, se consigue un buen poder cubridor, mejor nivelación y aplicación con la brocha; además, la superficie pintada puede lavarse muchas más veces. Recordemos que no todas las pinturas látex son ciento por ciento lavables, eso dependerá del proceso de fabricación al que hayan sido sometidas.

Con relación a las diferentes marcas y eficiencias, pueden encontrarse en el mercado pinturas átex cuyo rendimiento llegue a unos 22 metros cuadrados por galón (aplicando dos manos), y que resulten muy lavables; otras, en cambio, sólo rendirán entre 10 y 12 metros cuadrados por galón (dos manos) y serán menos lavables. Además, contamos con el novedoso sistema de matizado computarizado que proporciona una ilimitada variedad de atractivos colores. Dicho servicio se brinda en algunos puntos de Lima como Colorcentro Vencedor (en Surquillo), en algunos supermercados como el Metro de San Miguel, ciertas ferreterías y en ACE Home Center.

  • Pintura al agua. Ésta es de bajo costo, su presentación es en bolsas de 10, 15 y hasta 20 kilos.Se prepara mezclándola con agua y se aplica directamente en la pared.
  • Pintura esmalte. Es una pintura sintética que al aplicarse a la pared, forma en la superficie una película durable, flexible y resistente a la humedad. Se ofrece en una amplia gama de colores y se puede encontrar en el mercado hasta en color negro y blanco mate.
  • Pintura al óleo. Proporciona al concreto un fino acabado mate. Se ofrece en una inmensa variedad de colores, es lavable y durable.
  • Pintura al duco. Da un acabado satinado, muy fino. Sólo se emplea en paneles de madera, maderba o tripley. Para pintar con esta técnica el procedimiento es el siguiente:
    • Primero, empastar toda la superficie con masilla duco.
    • Luego aplicar una mano o dos de base duco.
    • Por último, aplicar dos manos de pintura duco diluida en thiner acrílico envasado, utilizan do un soplete, hasta que el acabado quede parejo.

Tipos de pinturas. Por lo general se utilizan pinturas látex o esmaltes sintéticos de secado rápido, con disímiles tipos de aditivos; y se aplican con brocha, rodillo, pistola aerográfica o soplete. Las pinturas pueden ser:

  • Alquídicas: de bajo costo, buena adhesión y retención de brillo. Pobre resistencia al agua, álcalis y ácidos.
  • Epóxicas: posee resistente a los químicos y dureza. Ideal para mantenimiento.
  • Poliuretanos: excelente resistencia a los rayos ultravioletas y a los químicos; alto brillo y poco amarillamiento. (Colaborador del articulo: Raul E. Nolasco)

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