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Posteriormente aparecieron las superficies para el rodamiento de vehículos
constituidas por adoquines de granito, ejecutadas durante muchos años en
diversos países de Europa y luego en América, incluyendo nuestro país. Una
variante moderna de estas superficies son los pavimentos de adoquines
intertrabados de hormigón. La norma IRAM correspondiente a “bloques de hormigón
para pavimentos intertrabados” los define de la siguiente manera, Pavimento
Intertrabado: Capa de rodamiento conformada por elementos uniformes macizos de
hormigón de alta resistencia denominados “bloques”, que se colocan en
yuxtaposición adosados y que debido al contacto lateral permiten una
transferencia de cargas por fricción desde el elemento que la recibe hacia todos
sus adyacentes, trabajando solidariamente y con posibilidad de desmontaje
individual. En la actualidad, el empleo de los pavimentos de bloques
intertrabados, de los que las aplicaciones urbanas constituyen una de las mas
importantes, ya que dan a los arquitectos y urbanistas la posibilidad de diseñar
pavimentos muy atractivos, esta experimentando un fuerte impulso, lo que es
fácil de explicar si se consideran las ventajas que presentan como ser:
Posibilidad de sacarlos y colocarlos nuevamente en forma simple y económica
cuando se requiera instalar o reparar cualquier conexión subterránea, y corregir
desnivelaciones superficiales sin perdidas de materiales y sin dejar señales en
el pavimento. Posibilidad de reutilizar los bloques lo que representa un valor
residual elevado. Productos premoldeados elaborados en plantas industriales con
un control cuidadoso en la calidad del material y dimensiones del bloque.
Habilitación al tránsito inmediatamente después de su colocación.
Propiedades propias del hormigón en lo que
se refiere a durabilidad, buena adherencia, elevada resistencia al desgaste y
excelentes cualidades reflectantes de la luz. Esto último deriva en un ahorro
considerable en energía utilizada en la iluminación de calles.
Diseñado y construido apropiadamente es capaz de soportar cargas muy altas, como
las existentes en puertos, aeropuertos y patios de instalaciones industriales.
Los pavimentos de adoquines también tienen ciertas limitaciones: Debido a la
rugosidad superficial que presentan no es recomendable su utilización en calles
con velocidades de circulación superiores a 60/65 Km./h. Esta limitación se
convierte en ventaja para calles residenciales de baja intensidad de tránsito y
poca densidad de semáforos. A velocidades mayores el conductor percibe molestas
vibraciones que lo obligan a disminuir la marcha. Un párrafo especial merece la
utilización de esta alternativa en la Patagonia. Es sabido por todos los que
habitamos en ella que el clima es un factor condicionante para todo tipo de obra
que se realice al aire libre, esto hace que en épocas de invierno transcurran
muchos días sin que se puedan ejecutar obras a la intemperie (período de veda),
por eso es bueno tener una alternativa de este tipo que haría que la gente pueda
trabajar en la prefabricación de estos bloques, bajo techo, para en épocas más
agradables instalarlos. Este tipo de pavimento se utiliza fundamentalmente en:
calles públicas y privadas, veredas, plazas, sendas peatonales, patios, playas
de estacionamiento, estaciones de servicio, centros comerciales, pisos
industriales, puertos y aeropuertos. Ejemplos de aplicación cercanos tenemos,
una cuadra en la calle Atagualpa Yupanqui entre Jornada y Chubut - Barrio Roca
(Comodoro Rivadavia) y la playa de maniobras del puerto de Caleta Paula (Caleta
Olivia) con una superficie pavimentada de alrededor de 14.000 metros cuadrados,
equivalente a 16 cuadras como la ejecutada en el barrio Roca. (Colaborador del articulo:
Alvaro Granados, versión original: Petroquímica Comodoro Rivadivia S.A.) |