|
Pompeya. Ciudad pequeña, no sobrepasó los
20.000 habitantes, quedó sepultada en el año 79 d.C., bajo las cenizas, por la
explosión del volcán Vesubio, conservándose, literalmente intacta, ofreciéndonos
así información de “primera mano”, acerca de la vida en una ciudad romana. |
 |
 |
|
|
Si bien originalmente era una de las tantas colonias griegas
en la península Itálica (Magna Grecia), era una ciudad que ya había sido
romanizada y se había extendido bajo los preceptos del urbanismo romano. Pompeya se
encontraba en un lugar privilegiado, ciudad portuaria del golfo de Nápoles,
cercana al desembocadura del río Sarno, tenía el monopolio del comercio entre
las localidades de río arriba y el tráfico marítimo de la bahía de la cercana
Neapolis (actual Nápoles). A eso se sumaba el hecho de encontrarse fundada en la
llanura de Campania, una de las tierras más ricas en cuanto a producción
agrícola de la península Itálica. La ciudad estaba protegida por un cinturón
murario, que encerraba 9 hectáreas. Fuera de los muros era una vega agrícola,
salpicada de pequeñas villas de verano.
Esta ciudad era abastecida de agua por un acueducto, la que era distribuida por
medio de una red de tuberías a fuentes públicas, baños públicos y privados (en
el caso de las domus de gente adinerada). Todas las calles estaban empedradas,
que permitían el tránsito de carros y carretas, y contaban con aceras elevadas,
piedras sobresalientes que permitían a los habitantes cruzar de un lado a otro,
sin mojarse por el agua que escurría, producto del liquido que se rebalsaba de
las fuentes públicas. El foro romano, tiene un ágora griega que alude a su
fundación y era el centro neurálgico de la ciudad, constituyéndose en el centro
municipal y religioso. El equipamiento, en cuanto a edificios de entretención,
no se quedaba atrás con respecto a las grandes ciudades del imperio: Un teatro,
un odeón, dos palestras y el primer anfiteatro de material permanente (argamasa)
que existió. El resto de la ciudad eran lujosas domus, posadas, restaurantes de
“comida rápida”, manufacturas textiles y una cantidad nada despreciable de
prostíbulos. (Fuente de la información: Felipe
Vergara Lucero- bodyarquipro@yahoo.com) |