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En la Edad Media se usaban plantillas combinadas con bloques
de madera, para imprimir naipes y ornamentaciones. También se utilizaron para
pinturas religiosas y para iluminar manuscritos, en el siglo 11. En el siglo
siguiente comenzaron a usarse en Inglaterra para la Industria, inmensamente
popular, del empapelado de paredes. En América, a finales del siglo 20, se
usaron para decorar muebles y, a veces, paredes interiores encaladas. Samuel
Simon, de Manchester, patentó el proceso de serigrafía, y se suele considerar
que fue el primero en utilizar una trama de seda como soporte o base para la
plantilla En 1914, el americano John Pilsrth desarrolló un método de serigrafía
en muchos colores, que fue rápidamente adoptado por los anunciantes y estudios
comerciales. Este proceso permitía hacer miles de impresiones con una sola
plantilla, e imprimir directamente sobre cualquier material de superficie plana,
en cualquier tamaño y sin necesidad de maquinaria. Artistas y artesanos han
seguido experimentando desde entonces.
Fueron los pintores del POP Art y del OP Art norteamericanos que integraron la
vanguardia artística de los años '60 los que recogieron estas experiencias.
Ellos crearon gran parte de sus obras para realizarlas serigráficamente,
convirtiendo a los originales serigr·áficos en una revolucionaria forma de
expresión. (Fuente de la información:
Juan Matos A,
Rep. Dom). Autores oficiales:
www.serinet.net |