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El gráfico puede ser también señalado mediante un rayo de luz
que incide sobre un papel fotográfico, en el cual van marcados los intervalos de
tiempo por horas, minutos y segundos. Otros son péndulos invertidos llamados
astáticos, constituidos por una gran masa, que permanece inmóvil, apoyada sobre
un vástago. En la actualidad los sismógrafos son electromagnéticos, recogiéndose
el registro de los movimientos en cintas magnéticas que se pueden procesar y
digitalizar por medio de computadoras. Mediante diversas observaciones y la
comparación de datos de diferentes observatorios, se pueden trazar sobre un mapa
las líneas isosistas, que unen los puntos en que se ha registrado el fenómeno
con la misma intensidad y las homosistas, que unen todos los puntos en que la
vibración se aprecia a la misma hora. En cada observatorio debe haber diferentes
tipos de sismógrafos: dos horizontales, orientados según el meridiano y el
paralelo del lugar y uno vertical; para que sea posible apreciar todas las
particularidades de cualquier movimiento sísmico. Los sismogramas son las
gráficas marcadas por el estilete del sismógrafo, o el rayo luminoso, sobre el
papel del tambor giratorio. En un sismograma se pueden diferenciar varias partes
según la proximidad o lejanía del epicentro respecto al observatorio. El
territorio mexicano se encuentra dividido entre cinco placas tectónicas. El
movimiento relativo entre estas placas ocasiona uno de los peligros sísmicos y
volcánicos más altos del mundo. Esta peligrosidad sísmica llevó al gobierno de
Porfirio Díaz a fundar el Servicio Sismológico Nacional (SSN), el 5 de
Septiembre de 1910. La red sísmica operada por el SSN se consolidó entre los
años de 1910 y 1923. Esta red, una de las mas avanzadas en el mundo, permitió
localizar sismos en todo la república con magnitudes mayores o iguales a 6.0.
Una magnitud mucho menor a la permitida por la red sísmica mundial, que podía
registrar sismos en cualquier parte del mundo siempre y cuando su magnitud fuese
mayor a 6.8. El Servicio Sismológico Nacional se creo con el
objeto de proporcionar información oportuna a las autoridades, a los medios de
comunicación y al público en general, sobre los sismos ocurridos dentro de la
República Mexicana y determinar sus principales parámetros como son la magnitud
y el epicentro. Estos datos se agrupan en catálogos mensuales que permiten a los
investigadores evaluar el riesgo sísmico en el país, al contar con una amplia
base de datos. Para dar cumplimiento a este objetivo, el SSN cuenta actualmente
con cerca de 50 instrumentos. El tipo de instrumentos utilizados varía desde los
primeros equipos mecánicos instalados a principios de siglo hasta los equipos
más modernos y sofisticados. La mayoría de los equipos instalados envían sus
datos por telemetría a la estación central, localizada en el Instituto de
Geofísica de la UNAM, para su análisis y evaluación y así elaborar diariamente
los reportes de la sismicidad nacional. Desde su inauguración, el SSN quedó a
cargo del Instituto Geológico Nacional, dependencia de la Secretaría de Minería
y Fomento. En 1929, por decreto presidencial, pasó a ser parte de la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM), y desde 1948 su central quedó adscrita al
Instituto de Geofísica (IGF) de dicha institución. A pesar de ser parte de una
institución autónoma, sus responsabilidades siguen siendo aquellas estipuladas
en los estatutos de su creación, los cuales encargan al SSN de proporcionar
información oportuna sobre la ocurrencia de sismos en el territorio nacional. De
igual manera, el SSN se responsabiliza de proporcionar la información necesaria
para mejorar nuestra capacidad de evaluar y prevenir el riesgo sísmico y
volcánico a nivel nacional.
Sigue... (Fuente de la información:
SR. Harquez) |