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Subastas inmobiliarias.
Las actividades de subastas tuvieron su gran apogeo en la década de los años 90,
cuando la tasa de morosidad se encontraba en los niveles más altos debido a los
elevados precios de las casas. Las subastas son procesos en los cuales los
bancos tratan de darle salida a una vivienda hipotecada. Sin embargo,
actualmente la generación de subastas ha llegado a sus puntos más bajos, mas aun
sigue permitiendo que muchas personas adquieran su vivienda mediante este
proceso. Las subastas son realizadas por las entidades bancarias que se
encuentran arropados de inmuebles embargados. Las personas que se reúnen en este
espacio para establecer ciertos precios con respecto a la vivienda son conocidas
como subastaros.

Estas personas primero visitan el espacio público de los juzgados de la ciudad,
contemplan la oferta de viviendas que entraran en subastas y acuerdan o
establecen un precio determinado. Esta actividad se ve regulada mediante el
Reglamento General de Recaudación de la seguridad social, el cual es establecido
tanto para entidades públicas como privadas que participan en las subastas.
Anteriormente el proceso era realizado con sus mañas, por lo que fue necesaria
la aplicación de este reglamento. Muchas personas aludieron haber sido engañados
por ciertos subasteros, después de comprar una
vivienda se daban cuenta de que la propiedad
tenia mas deuda de las establecidas. El proceso de subasta se ha visto envuelto
en ciertos líos legales por estafa. Actualmente se ha establecido que muchas
entidades bancarias están aliadas con los subasteros, quienes acuerdan un precio
sumamente excesivo a los clientes especiales. Estas personas, en tiempo atrás,
perturbaban el negocio de las subastas y provocaban que muchas personas quedaran
en condiciones económicas críticas. Uno de los principales objetivos de la
subasta es que la cantidad que debe la propiedad sea saldada y que la otra parte
vaya a los bolsillos de los nuevos dueños, esto a su tiempo no sucedía de esta
manera. Con la llegada del año 2000, la tasa de morosidad comenzó a reducir por
lo que los antiguos subasteros vieron su negocio caer por un buen tiempo.
Hoy en día existen ciertas oficinas de juzgados que contienen todas las
informaciones pertenecientes al proceso de subasta pública, por lo que una
persona interesada solo debe de dirigirse a las oficinas y pedir las
informaciones pertinentes. El propósito principal de las subastas hoy en día es
realizar un negocio totalmente transparente y permitir que los ciudadanos puedan
adquirir su vivienda a un 75 por ciento en relación del precio del inmueble.
Resulta un aspecto más sencillo para los ciudadanos el hecho de que las ofertas
inmobiliarias se encuentren en oficinas específicas, esto reduce el trabajo de
búsqueda un porcentaje significativo. No obstante, otra forma de subasta es la
subasta online, esta se puede realizar a través de la comodidad de nuestros
hogares. Actualmente se ha determinado en el mercado inmobiliario español las
llamadas subastas a la inversa, las cuales en vez de ascender el precio lo
reducen hasta que una persona lo puje. Sin embargo, el precio mínimo ha sido
negociado entre los promotores y la empresa de subastas. Este tipo de negocios
fue establecido en países como Holanda en ciertas épocas, donde se procede a
determinar el precio y después este baja regresivamente. En el momento en el que
el inmueble llega al precio mínimo y ninguna persona haya optado por el mismo,
el inmueble es retirado del mercado de la subasta. Actualmente las entidades que
respaldan la realización de las subastas están trabajando para que las mismas
sean realizadas de una manera honesta entre los participantes y la empresa. Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com.
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