Decoración de techos


   

Molduras, decora tu techo. La moldura se utiliza antes del siglo XVII. Los arquitectos se empeñaron en utilizar las molduras como un elemento fundamental del diseño clásico.

Éstas no son más que las partes salientes de perfil uniforme que sirven para adornar, reforzar o facilitar las obras de carpintería, arquitectura y trabajos constructivos en general. Su función es conseguir que los objetos y edificios resalten frente a su entorno. También las molduras disimulan las imperfecciones en la unión de las esquinas y aportan a las habitaciones un mejor acabado.

Instalar una moldura es más fácil de lo que mucha gente piensa, especialmente con bloques para esquinas, lo que evita tener que cortar ingletes. Tipos de molduras. Los fabricantes disponen de multitud de molduras, de todo tipo y tamaños, y cuyos usos son también muy amplios. Estas piezas otorgan a las distintas estancias un aire estético similar a los aposentos tradicionales y, a la vez que actúan como remate o añadido, sirven para afinar los volúmenes demasiado rígidos. Las más representativas utilizadas en bricolaje y carpintería son: redondo o barra, recanteador, bizcocho, cornisa, listón o cuadradillo, tabla, vidriera, jamba, esquinera, rodapié, pilastra, collarín y media caña o junquillo.

Las cornisas. Con este nombre se denomina el conjunto de molduras que forman el remate superior de un edificio, habitación, pedestal, mueble, etc. Éstas consiguen una adecuada armonía entre pared y techo, lo que aporta una sensación de acabado extraordinaria. Adquiere gran importancia el material del que se componen, destacando dos de ellos: el yeso y los sintéticos como, por ejemplo, el poliuretano. Se recomienda a las personas no profesionales del sector el uso de estos últimos que es menos complicado que el del yeso y además no requiere la utilización de herramientas específicas para su instalación o manipulación. Por último, destacamos las cornisas prefabricadas de hormigón que solucionan la construcción de estos elementos ornamentales a un coste inferior que las realizadas manualmente en obra. Una vez colocadas, no necesitan mantenimiento. Sus características son:

  • Color: se fabrican en blanco y beige.
  • Colocación: al ser una pieza autoestable, se coloca sobre fábrica de ladrillo o bloque. Su forma de ‘U’ permite utilizarla como refuerzo, con las ventajas que ello comporta a nivel de ahorro, de tiempo y material.
  • Complementos: los dos modelos disponen de piezas de ángulo interior y exterior así como de la pieza de terminación.

Herramientas y materiales

  • Metro
  • Taladro y brocas
  • Martillo
  • Nivel
  • Sierra y caja de ingletes
  • Tela protectora
  • Pata de cabra
  • Masilla para madera
  • Tinte o pintura
  • Brocha o pincel para tinte

Determine qué longitud de moldura necesita.

  • Para decidir el número y tamaño de las piezas que necesitará, mida la habitación a la altura a la que colocará cada moldura. Anote las medidas.
  • Por lo regular, las molduras son de los siguientes tamaños: 8′, 10′, 12′ y 16′. Consulte su lista y calcule qué longitudes de molduras cubrirán la distancia proyectada con el menor desperdicio. Por ejemplo, si tiene una pared de 9′ y otra de 6′, de una pieza de 16′ podrá cortar las piezas de 9′ y 6′ y únicamente le sobrará un trozo de 1′. Pero si utilizara una pieza de 10′ para una pared de 9′ y otra de 8 pies para una pared de 6′, le quedaría un sobrante de tres pies.
  • Cuente el número de rincones que tiene la habitación para determinar el número de bloques rinconeros que necesitará. Haga lo mismo con las esquinas. Prevea la utilización de bloques divisores en el centro de la pared para cualquier medida superior a 16′.

Aplique el acabado

  • Aplique el acabado a la moldura antes de instalarla. Así ahorrará tiempo, ya que en este momento la aplicación será mucho más rápida. Busque una zona seca, bien ventilada y sin polvo para aplicar el acabado a la moldura.
  • Extienda una tela protectora y aplique el acabado siguiendo las instrucciones del fabricante. Hágalo en el mismo orden en que pretende instalar las piezas. De esta forma no perderá tiempo esperando a que se sequen.
  • Separe una pequeña cantidad de material de acabado para retocar los bordes que queden ásperos.

Instalación de cornisa. A la hora de llevar a cabo la colocación de las cornisas hemos de tener en cuenta las dos opciones de las que disponemos, que como sabemos son, el yeso y el poliuretano. Una vez decantados por una de ellas, comienza el proceso. La implantación de estos elementos decorativos es sencilla, sólo basta con tener las herramientas adecuadas y ser sistemáticos en el trabajo. Instale la moldura. Taladre agujeros para los clavos a fin de evitar que la moldura o las piezas se rompan. Haga agujeros con el taladro en los bloques para rincones y clávelos en los rincones de la habitación Intente taladrar los agujeros de manera que la moldura los cubra. Si la habitación tiene esquinas, haga agujeros con el taladro en las piezas para esquinas y clávelas en las esquinas de la habitación.

  • Mida la distancia existente entre los dos primeros bloques. Corte un trozo de moldura aproximadamente 1/4″ más largo de lo necesario. Para conseguir un corte a escuadra, utilice una caja de ingletes y un serrucho de dientes finos.
  • Ajuste con fuerza uno de los extremos de la moldura contra el bloque que vaya a utilizar. Ponga el otro extremo sobre el otro bloque y trace el borde del bloque en la parte trasera de la moldura. Retire la moldura y corte el contorno por fuera de la línea para asegurarse de que encajará perfectamente.
  • Ubique y marque ligeramente los montantes de la pared y Retoque los bordes ásperos con una ligera capa de acabado, y aplíquelo también entre los bloques. Taladre agujeros coincidentes en la moldura y en los montantes de cada pared, y clave la moldura a los montantes. Para no dañar la moldura, utilice un embutidor de clavos para terminar de introducirlos en su sitio. Quizá alguien deba ayudarlo a sujetar las piezas más grandes mientras usted taladra y clava. Continúe con este proceso hasta que estén fijados todos los tramos de moldura. Utilice resanador o una barra de masilla para cubrir los huecos notorios.
  • En caso de que el espacio entre dos bloques de rincón o de esquina sea mayor que la moldura, simplemente centre un bloque divisor entre los dos mencionados. Instale la moldura como si lo hiciese entre dos bloques de esquina o rincón.
  • Para establecer una línea de nivel para el travesaño de una silla, mida la distancia entre el piso y la base del travesaño y trace una marca. Utilice un nivel como escuadra de carpintero y marque ligeramente una línea en la habitación. Cuando instale el travesaño, compruebe que está nivelado con respecto a esta línea.
  • Si decide instalar la moldura de cornisa sin piezas para esquina o rincón, deberá realizar un corte perfilado en cada rincón. Es mas facil rellenarla ya que cuesta menos trabajo y con lo que sobra de pasta y una espátula, rellenamos las imperfecciones que hayan quedado.
  • Hay que recordar que si la cornisa es de escayola, tenemos que rallar previamente con un destornillador la superficie donde se va a instalar para evitar que se adhiera a la pintura en vez de al yeso de la pared y no corra riesgos de desprenderse. Para finalizar, rellenamos las imperfecciones con la misma pasta, retirando el exceso con una esponja húmeda y si es necesario, lijarlo. Después, sólo nos queda pintar, recordando siempre que con el poliuretano no podemos usar pinturas que contengan disolventes, ya que atacan a la moldura hasta acabar destruyéndola.



Un comentario

  1. anel linares reyes says:

    LAS DECORACIONES ME PARECEN EXCELENTES ME GUSTARÍA CONTACTARLO PAR QUE ME DECORE MI CASA SI ES POSIBLE. ME ENCANTAN SUS DISEÑOS DE INTERIORES.

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