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Con el nombre general de sismos o seísmos se designa a todos
estos movimientos convulsivos de la corteza terrestre, que se clasifican en
microsismos, cuando son imperceptibles; macrosismos, cuando son notados por el
hombre y causan daños en enseres y casas, y megasismos, cuando son tan violentos
que pueden producir la destrucción de edificios, la ruina de ciudades enteras y
gran número de víctimas. Los macrosismos y megasismos son los conocidos con el
nombre de terremotos o temblores de tierra. El estudio de los fenómenos sísmicos
es el objeto de la Sismología. El origen del 90 % de los terremotos es
tectónico, relacionado con zonas fracturadas o fallas, que dejan sentir sus
efectos en zonas extensas. Otro tipo están originados por erupciones volcánicas
y existe un tercer grupo de movimientos sísmicos, los llamados locales, que
afectan a una región muy pequeña. Éstos se deben a hundimientos de cavernas,
cavidades subterráneas o galerías de minas; trastornos causados por disoluciones
de estratos de yeso, sal u otras sustancias, o a deslizamientos de terrenos que
reposan sobre capas arcillosas. Las aguas de los mares son agitadas por los
movimientos sísmicos cuando éstos se producen en su fondo o en las costas. A
veces sólo se percibe una sacudida, que es notada en las embarcaciones; pero con
frecuencia se forma por esta causa una ola gigantesca que se propaga por la
superficie con la misma velocidad que la onda de la marea y que al estrellarse
en las costas pueden ocasionar grandes desastres. Estas grandes olas sísmicas se
llaman de translación y también tsunamis, nombre con que se las designa en Japón
o maremotos. Un terremoto se origina debido a la energía liberada por el
movimiento rápido de dos bloques de la corteza terrestre, uno con respecto al
otro. Este movimiento origina ondas teóricamente esféricas ondas sísmicas, que
se propagan en todas las direcciones a partir del punto de máximo movimiento,
denominado hipocentro o foco, y del punto de la superficie terrestre situado en
la vertical del hipocentro a donde llegan las ondas por primera vez, el
epicentro. Desde el hipocentro se
generan dos tipos de ondas:
-Ondas primarias, ondas P (por ser las primeras en producirse) o longitudinales,
que consisten en vibraciones de oscilación de las partículas sólidas en la
dirección de propagación de las ondas. Por producir cambios de volumen en los
materiales se les llama también de compresión; son las de mayor velocidad y se
propagan en todos los medios. -Ondas secundarias, ondas S (por ser las segundas
en llegar) o transversales, son las que producen una vibración de las partículas
en dirección perpendicular a la propagación del movimiento. Pueden vibrar en un
plano horizontal o vertical, no alteran el volumen, son más lentas que las ondas
P y no se propagan a través de los fluidos. Se conocen con el nombre de ondas de
cizalla o distorsión. La interferencia de estos frentes de ondas con la
superficie terrestre origina un tercer tipo de ondas, denominadas superficiales
u ondas L. Son más lentas y al viajar por la periferia de la corteza tienen una
gran amplitud, siendo las causantes de los mayores desastres. Se distinguen dos
tipos: ondas Love, con movimiento perpendicular a la dirección de propagación,
llamadas también de torsión, y ondas Rayleigh cuyo movimiento es elíptico con
respecto a la dirección de las ondas.
Sigue... (Fuente de la información:
SR. Harquez) |