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Sorprendentemente en el concurso tomaron parte arquitectos
europeos. En efecto, también en Europa, donde en muchos casos las estructuras
urbanas de origen medieval impedían la construcción de rascacielos, tras la I
Guerra Mundial se despertó el afán por los rascacielos. Fueron muchos los
representantes de la nueva construcción que vieron en el concurso norteamericano
una ocasión de aprovechar en la construcción de un rascacielos el lenguaje
formal de la modernidad europea. El finlandés ELIEL SAARINEN, la sociedad de
arquitectos de WALTER GROPIUS y ADOLF MEYER, ADOLF LOOS, BRUNO y MAX TAUT y
finalmente HUGO HÄRING fueron algunos de los arquitectos más conocidos que
concibieron un proyecto para la sede del periódico. Sin embargo, aunque las
aportaciones de los arquitectos europeos modernos hiciesen época, se discutieran
en muchas publicaciones especializadas y sirvieran a otros arquitectos como
propuestas para sus obras, los norteamericanos se decidieron por un proyecto
absolutamente conservador. RAYMOND HOOD y JOHN MEAD HOWELLS construyeron en 1925
un rascacielos con reminiscencias góticas cuya ornamentación de tracería lanzada
hacia las alturas parecía un insulto a la evolución de la arquitectura europea.
Con todo, el segundo premio concebido al proyecto de SAARINEN significaba el
reconocimiento de un representante de la arquitectura europea.
Del gótico a la modernidad: los rascacielos de RAYMOND
HOOD. En los años siguientes HOOD se las ingenió para convertirse en
el rey sin corona de los rascacielos norteamericanos. En el RADIATOR BUILDING
(1924), con 21 plantas, de gran fuerza expresiva, volvió a dar rienda suelta a
sus fantasías góticas. Sin embargo, el lenguaje formal con reminiscencias
góticas del pictórico y elevado cuerpo de edificio, coronado una vez más por una
estructura en forma de torre, era claramente más abstracto que el del Chicago
Tribune. La estructura de acero del MCGRAW HILL BUILDING (1929) es una
demostración de la versatilidad del lenguaje arquitectónico de HOOD. De pronto
desaparecieron de su obra todas las reminiscencias góticas y, en su lugar, HOOD,
utilizo el repertorio de la arquitectura europea contemporánea. La renuncia a
una ornamentación rica de la fachada, el apaciguamiento del lenguaje formal y el
escalonamiento del cuerpo de edificio cúbico respondían a las ideas de los
arquitectos modernos, al igual que las bandas horizontales de ventanas, que fue
la característica mas representativa de la practica urbana vanguardista de los
años veinte. Todo ello pudo ser decisivo para que el MACGRAW fuera el único
rascacielos norteamericano que mereciese ser incluido en la exposición “EL
ESTILO INTERNACIONAL”, organizada en 1932; poco después en el DAILY NEWS
BUILDING de Nueva York (1930) HOOD volvía a modificar de nuevo su principio de
configuración. En lugar de la estratificación horizontal del MACGRAW, HOOD
acentuó la verticalidad del edificio y dio vida a la luminosa fachada del
rascacielos escalonando las masas de la construcción, según las propuestas de
SAARINEN en el proyecto del Tribune. (Fuente de la información: Flavio
Gorelik Zonis, Argentina) |