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Alumbrado de túneles.
ALUMBRADO DE TÚNELES Y PASOS A DESNIVEL.
En la iluminación de túneles y pasos a desnivel, y en general de
cualquier tramo de vía cubierta, se busca proporcionar unas condiciones de
seguridad, visibilidad, economía y fluidez adecuadas para el tráfico rodado. En
túneles cortos, menos de 100 m, no será necesario iluminar salvo de noche o en
circunstancias de poca visibilidad. |
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En los largos, será necesario un estudio individualizado de
cada caso. Para ello es necesario analizar los problemas que representan los
túneles para los vehículos en condiciones de día o de noche, el mantenimiento
necesario y las características de los equipos de alumbrado a instalar.
Iluminación diurna. Cuando nos aproximamos a un túnel de día, la primera
dificultad que encontramos es el llamado efecto del agujero negro. En él, la
entrada se nos presenta como una mancha oscura en cuyo interior no podemos
distinguir nada. Este problema, que se presenta cuando estamos a una distancia
considerable del túnel, se debe a que la luminancia ambiental en el exterior es
mucho mayor que la de la entrada. Es el fenómeno de la inducción.
Efecto del agujero negro. A medida que nos
acercamos a la entrada, esta va ocupando una mayor porción del campo visual y
nuestros ojos se van adaptando progresivamente al nivel de iluminación de su
interior. Pero si la transición es muy rápida comparada con la diferencia entre
las luminancias exterior e interior, sufriremos una ceguera momentánea con
visión borrosa hasta llegar a un nuevo estado de adaptación visual. Es lo mismo
que ocurre cuando, en un día soleado, entramos en un portal oscuro y durante
unos instantes no vemos con claridad. Es el fenómeno de la adaptación. Se trata,
por lo tanto, de un problema de diferencia de niveles de luminancia entre el
exterior (3000-8000 cd/m2) y el interior del túnel (5-10 cd/m2). Podríamos
pensar que manteniendo un valor de luminancia próximo al exterior en toda su
longitud habríamos resuelto el problema, pero esta solución es antieconómica. Lo
que se hace en túneles o pasos a desnivel largos, con densidad de tráfico
elevada o cualquier otra circunstancia que dificulte la visión, es reducir
progresivamente el nivel de luminancia desde la entrada hasta la zona central.
En la salida no hay que preocuparse de esto pues al pasar de niveles bajos a
altos esta es muy rápida. Así pues, podemos dividir los túneles en varias zonas
según los requerimientos luminosos: Niveles de
luminancia requeridos en un túnel de tráfico unidireccional: • Zona
de acceso, • Zona de entrada, o Zona de umbral. o Zona de transición. • Zona
central. • Zona de salida. Zona de acceso:
Antes de establecer la iluminación necesaria en la entrada del túnel, debemos
determinar el nivel medio de luminancia en la zona de acceso o luminancia
externa de adaptación. Este magnitud se calcula a partir de las luminancias de
los elementos del campo visual del observador como puedan ser el cielo, los
edificios, las montañas, los árboles, la carretera, etc. y su valor oscila entre
3000 y 10000 cd/m2.
Zona llana y descubierta Zona montañosa Zona edificada:
En zonas llanas y descubiertas donde el cielo ocupa la mayor parte
del campo visual podemos tomar un valor máximo de 8000 cd/m2. Mientras en las
zonas montañosas o edificadas donde cobran mayor importancia las luminancias de
los edificios, las montañas, la carretera o los árboles se adopta un valor de
10000 cd/m2. Región Luminancia máxima (cd/m2), Llana y descubierta 8000,
Montañosa o edificada 10000. Sin embargo, estos valores orientativos no excluyen
de un cálculo más riguroso de la luminancia de la zona de acceso siguiendo las
recomendaciones y normas vigentes. Zona de umbral.
Para proporcionar al conductor una información visual adecuada en la
entrada, la iluminación debe ser por lo menos un 10% de la luminancia de la zona
de acceso en un tramo de longitud aproximadamente igual a la distancia de
frenado del vehículo (entre 40 y 80 m para velocidades comprendidas entre 50 y
100 km/h). (Enviado por : Ricardo Camargo Vázquez) |