Construir con yeso


   


El yeso, también se conoce como (yeso natural, piedra de yeso o alijes), es un mineral de calcio dihidrado (CaSO4•2H20), este esta presente en cristales tabulares exfoliables en laminas, generalmente incoloros.

El yeso es producido por las industrias generalmente para utilizarlo en la construcción, escayolado y estucados. También es utilizado en la agricultura (para mejorar las tierras agrícolas y para obtener ácido sulfúrico) y en Odontología (para confesiones modelos dentaduras). El Yeso es conocido como el sulfato cálcico hemihitratado (CaSO4x1/2H2O). Su color generalmente varía de blanco a blanco grisáceo, pero puede tener diversas tonalidades de amarillo, rojizo, castaño, azul grisáceo, rosa o amarillo como consecuencia de impurezas; es suave y plástico; a altas temperaturas de calcinación pierde toda el agua.

El Yeso forma Monoclínica, con frecuencia forma cristales de forma tabular o de prismático, tiene una forma rómbica y parecen cristales que han sido sesgados. Algunas veces se presenta en cristales grandes, en masas, agregados hepáticos y mezclado con cristales idénticos en forma de flecha. Además, el yeso al romperse a lo largo del plano, los enlaces que se desprenden son débiles.

Es un buen aislante térmico, pero un mal conductor del calor. El yeso evita los fenómenos de condensación superficial y la humectación de las paredes y techos gracias a su poder de absorción. Su estructura permite acumular gran cantidad de agua cuando la concentración de la misma en el ambiente es alta y devolverla cuando este se reseca. La reacción del yeso ante el fuego es de inercia total, es decir, es completamente incombustible. Tampoco emana gases tóxicos, solo vapor de agua (esta evaporación de agua permite que la temperatura del material no suba por encima de los 100ºC durante 4 horas.


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