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Propiedades del zinc. El zinc puro es un
metal cristalino, insoluble en agua caliente y fría, y soluble en alcohol, en
los ácidos y en los álcalis. Es extremadamente frágil a temperaturas ordinarias,
pero se vuelve maleable entre los 120 y los 150 °C, y se lamina fácilmente al
pasarlo entre rodillos calientes. No es atacado por el aire seco, pero en
aire húmedo se oxida, cubriéndose con una película carbonada que lo protege de
una posterior corrosión. |
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Tiene un punto de fusión de 420 °C, un punto de ebullición de 907 °C y una
densidad relativa de 7,14. Su masa atómica es 65,38. Ocupa el lugar 24 en
abundancia entre los elementos de la corteza terrestre. No existe libre en la
naturaleza, sino que se encuentra como óxido de cinc (ZnO) en el mineral cincita
y como silicato de cinc (2ZnO·SiO2H2O) en la hemimorfita. También se encuentra
como carbonato de cinc (ZnCO3) en el mineral esmitsonita, como óxido mixto de
hierro y cinc (Zn(FeO2)O2) en la franklinita, y como sulfuro de cinc (ZnS) en la
esfalerita, o blenda de cinc. Las menas utilizadas más comúnmente como fuente de
cinc son la esmitsonita y la esfalerita. El primer paso en el proceso
metalúrgico es transformar los minerales en óxidos, sometiéndolos a altas
temperaturas. Después se reducen los óxidos con carbono en un horno eléctrico y
el cinc hierve y se destila en la retorta, en donde tiene lugar la reducción. El
cinc obtenido por destilación contiene pequeñas cantidades de hierro, arsénico,
cadmio y plomo, y es conocido en metalurgia como peltre. En otro método de
refinarlo, los minerales se calcinan y se lixivian con ácido sulfúrico. Después
de separar las impurezas, la disolución se electroliza. El cinc electrolítico es
puro y tiene cualidades superiores como, por ejemplo, una mayor resistencia a la
corrosión. El metal se usa principalmente como capa protectora o galvanizador
para el hierro y el acero, y como componente de distintas aleaciones,
especialmente del latón. También se utiliza en las placas de las pilas
(baterías) eléctricas secas, y en las fundiciones a troquel. El óxido de cinc,
conocido como cinc blanco, se usa como pigmento en pintura. También se utiliza
como rellenador en llantas de goma y como pomada antiséptica en medicina. El
cloruro de cinc se usa para preservar la madera y como fluido soldador. El
sulfuro de cinc es útil en aplicaciones relacionadas con la electroluminescencia,
la fotoconductividad, la semiconductividad y otros usos electrónicos; se utiliza
en los tubos de las pantallas de televisión y en los recubrimientos
fluorescentes. (Fuente de la información:
Mario Estanislao Cesar Ariet, Argentina) |