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PUEBLOS INDÍGENAS EN ARGENTINA, ¿MARGINACIÓN O
INTEGRACIÓN?. Por: Eugenia Aguilera Vega. Vivimos en un mundo
proveniente de una mezcolanza de étnias y pueblos originarios de un lugar
determinado y de hombres que han migrado de otros lugares de la Tierra, tanto
así que ya no queda gente pura o sólo de un tipo de sangre, ahora casi todos
somos mestizos. A raíz de esto existen pueblos originarios que no son
reconocidos como tal y, por ende, no cuentan con una adecuación de sus derechos
como herederos de sus antepasados por parte del gobierno o las autoridades en
cuestión. Los Pueblos Originarios luchan desde hace muchos años por lograr una
completa integración en el medio al cuál pertenecen, pero no lo han logrado. En
la realidad son pocos los países que tienen reconocidos a los pueblos
originarios que viven en esos lugares y son demasiados los que no los reconocen
y actúan como si no existieran, trasgresión mayor e injustificada no existe.
Además de la discriminación que viven por parte de las autoridades del país lo
hacen de las propias personas, que los llaman “indios piojentos”, “sucios”,
“incivilizados” y que, cómo gran parte de su antigua vida eran nómadas, son mal
mirados desde antaño. “En las teorías evolucionistas de la historia también el
nomadismo ha sido visto como más cercano a la barbarie que a la civilización que
ofrecen la vida sedentaria y la agricultura”. Sin ir más lejos aquí en Chile no
están reconocidos los pueblos indígenas, todos sabemos que existen pero nadie
hace una ley, alguna jurisdicción o norma constitucional para ellos. Los mismos
integrantes de estos pueblos se reconocen como originarios de estas tierras y
como miembros o integrantes propiamente tal de alguna étnia de este país, pero
no existe legislación ni constitución que los incluya aquí.
Nuestro país vecino, Argentina, cuenta con un reconocimiento de los pueblos
originarios que viven en ese lugar. Actualmente “…se reconocen 21 Pueblos
Indígenas por la constitución, los organismos censales señalan 22 Pueblos, el
Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) habla de 24 y otros organismos no
gubernamentales de 27…”, en fin, no está realmente claro cuantos son, pero sí se
reconocen como tales y se encuentran integrados en la constitución de ese país
y, por lo tanto, cuentan con normas constitucionales que avalan su espacio en
ese lugar. Argentina cuenta con una organización que ayuda a sacar a los Pueblos
Originarios de la postergación, la marginación y la exclusión a la cuál han sido
sometidos desde hace años, además de legislar para que se respeten los derechos
de dichos pueblos. Se llama Organización Nacional de Pueblos Indígenas en
Argentina (ONPIA). Es un organismo nacional que representa de a los aborígenes,
ya que es “…una apuesta mayor, dirigida al empoderamiento y la participación de
las distintas posiciones filosóficas, cosmovisiones y formas de hacer política
de los Pueblos Originarios en Argentina…” Para que un pueblo sea reconocido como
originario de una zona es necesario que se incluya en alguna norma
constitucional o en algún tipo de escrito que genere confianza a dicho pueblo y
les permita sentirse propiamente reconocido. Argentina al reconocer a los
Pueblos Originarios de allí, creó leyes y normas constitucionales donde se
entrega rango constitucional a lo siguiente: “Reconocer la preexistencia étnica
y cultural de los Pueblos Indígenas Argentinos. Garantizar los derechos a su
identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la
personería jurídica de sus comunidades y la posesión y propiedad comunitaria de
las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y
suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable,
transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación
en la gestión de sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten.
Las Provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones (Artículo 75,
de la Constitución Nacional)”
La diversidad cultural que se vive en la actualidad, da para conocer y reconocer
a los aborígenes, ya que es un proceso étnico que vivimos todos y que crea la
auto identificación de muchos pueblos originarios que existen en los Estados
latinoamericanos. Lo ideal de esto es crear nuevas formas de solucionar los
problemas que enfrentan los Indígenas de América Latina. Muchas veces son
pasados a llevar en sus derechos; en sus tierras que tradicional y culturalmente
les pertenecen porque han pasado de generación en generación; en su educación,
muchos niños son discriminados por pertenecer a alguna étnia, por su color de
piel, por su estatura y por sus rasgos físicos propios que los diferencian del
resto. ¿Acaso esto no es símbolo de discriminación? ¿Qué es lo tan grande y
sobrehumano que los hace diferentes a nosotros? ¿Por qué si estamos en un mundo
en constante progreso y cambio, en un mundo cada vez más actualizado y moderno,
no somos capaces de dejar las diferencias raciales y fisiológicas a un lado he
integrarnos todos como hermanos que vivimos en los mismos lugares? ¿Por qué la
gente con más dinero, discrimina, humilla y avergüenza a los aborígenes que
muchas veces son mucho mejor y decente persona que él que humilla y critica a su
propio hermano? Incluso sin estar tan informado y actualizado en noticias, una
persona puede ver a su alrededor que vive en un lugar donde está rodeado de
originarios y que sin hacer mal a nadie reclaman sus derechos, quizá no de la
mejor manera al hacer violencia, pero acaso ¿ya no funciona ningún otro medio
por el cuál darse a conocer, que solamente la violencia? Aún así esto no es
motivo para ser discriminado por el resto.
No funcionan los acuerdos y tratados que hacen integración a los pueblos
originarios, porque no se respetan dichos acuerdos. Los indígenas son pasados a
llevar por “… intereses de transacción de bienes; exacerbación de la categoría
pueblos indistintamente para señalar el estadio de opresión e ignorar los
derechos colectivos de los Pueblos Indígenas; estar inmersos en modelos
democráticos frágiles y excesivamente presidencialistas; por la existencia de
liderazgos mesiánicos que poco tienen que ver con las realidades y
reivindicaciones de los Pueblos Originarios y estar inmersos en una contingencia
alter-ego respecto del imperio estadounidense que genera integración
paradójicamente a propósito de hacer más fuerte a otro” . Los propios estados
Latinoamericanos reconocen la existencia de una población auto reconocida, y
¡claro que se reconocen! Cómo no lo van a hacer si viven en tradiciones y su
cultura es tan igual o más importante que la de nosotros. “…la cultura se divide
en cultura material (productos materiales y artefactos) y en cultura mental
(creencias sociales, valores y normas)…” Se supone que al integrarse los
Pueblos Originarios darían a conocer los objetivos principales de esta nueva y
permanente integración, ésta sería una “…situación de respuesta estatal de
reconocimiento indigenista con fines paternalistas en ningún caso se ha
propuesto el reconocimiento de la calidad de “Pueblos” a los indígenas
existentes en el territorio nacional, como sujetos portadores de derecho.” Claro
ejemplo de ello es el hecho que en la propia Argentina esté a cargo del gobierno
una persona que no que es indígena como tal. Así se podría decir que es con
fines paternalistas, ya que se estaría intentando tapar la boca de los
Dirigentes Indígenas que luchan por su pueblo para sacarlo adelante, sería como
dar un poco de abrigo, comida y amparo a un pueblo, pero no tendría la
connotación que se merece, es decir, expresión de opinión libre, adquisición de
derechos impugnados desde hace tiempo, adquisición de antiguas tierras quitadas
en algún tiempo y conservación de aquellas que actualmente están en su poder y
por último, aprovechar y compartir los recursos naturales provenientes de la
zona.
Nosotros tenemos también cultura, todas las personas tienen cultura, la gente
con mucha, poca o ningún tipo de educación formal la posee, pero no todos las
respetan. Si se integraran y se reconocieran los Pueblos Originarios en los
países se respetaría su cultura, porque existirían espacios para que ellos
dieran a conocer su cultura, a través de medios artísticos o medios culturales,
como el cine, la pintura, el teatro, etc. Al no ser reconocidos se les está
renegando su derecho a la demostración de sus convicciones y sus ideales. “La
integración a nivel de América Latina debiera basarse entonces desde la propia
identidad, respetuosa de las autonomías locales, que puede llegar a germinar
(Hernández, 2006: 1)” Desde la propia identidad… desde la identidad que muchas
veces no se deja demostrar. Los Indígenas son nuestro pasado, presente y futuro,
algo de cuál no podremos renegar nunca, ni aunque queramos porque son parte de
nosotros, de cada uno por separado. Son nuestra “reserva de cultura”, de cuál
Abya Yala (denominación indígena, al referirse a Amerindia o a América Latina,
significa Tierra Madura o en Crecimiento) no se queda atrás y nadie se puede
quedar afuera. “Los pueblos indígenas son escuderos de la diversidad biológica
de la Tierra y sus diferentes culturas y lenguas son los pilares de diversidad
cultural de la de la humanidad (Montreal, 9 de Agosto de 2006)” y esto último
esta más que claro, son los herederos más grandes de la cultura que antaño les
dejaron sus antepasados y que ellos mismos heredaran a sus generaciones futuras.
BIBLIOGRAFÍA. Fuentes Bibliográficas:
-
Bengoa, José; 1999; “Historia de un conflicto”; Santiago, Chile; Editorial
Planeta.
-
Cuyul, Andrés y Davinson, Guillermo; 2007; “La Organización de los Pueblos
Indígenas en Argentina: El Caso de la ONPIA”; Buenos Aires, Argentina.
-
Rossi, Ino y O’Higgins, Edward; 1981; “Teoría de la cultura y métodos
antropológicos”; Barcelona, España; Editorial Anagrama.
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