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En el espacio gótico se vive la
inmensidad experiencia que no se entiende con la razón pero que es comprensible
por la intuició (3). La inmensidad está en nosotros, no circunscrita en la
esfera de lo cognitivo pero abarcándola también, adherida a una especie de
expansión del ser que, desafortunadamente,la cotidianeidad de la vida y la
prudencia reprimen. La inmensidad es el movimiento del hombre inmóvil. Y es éste
territorio interior en el que verdaderamente se llega a comprender el verdadero
significado de, por ejemplo, la inmensidad del océano, de un bosque o de una
Catedral Gótica. Toda esa inmensidad, ese infinito cabe en nuestra alma; por las
puertas de la Poesía nos apropiamos de un instante eterno. Pierre Albert-Birot
dice al respecto: ..."Y me hago de un plumazo, dueño del mundo, hombre
ilimitado."(4) La inmensidad del bosque, por ejemplo, la entendemos cuando
hablamos de su espacio infinitamente prolongado mas allá del velo de sus troncos
y de sus hojas, espacio velado para los ojos, pero transparente a la visión,
bosque sagrado, inmediatamente sagrado. La inmensidad íntima gótica se comprende
cuando el alma se apropia de su espacio y se deja envolver intuitivamente por
él. (5) . La grandeza progresa en el mundo a medida que la intimidad se
profundiza. Cuando el hombre vive la inmensidad en su intimidad entonces se ve
liberado de sus preocupaciones, de sus pensamientos y ya no es prisionero de su
propio ser y se apropia entonces de una totalidad; la intimidad es: ... el
rincón de la inmanencia subjetiva, es el fuero en el que cada yo singular, único
e irrepetible se protege, secreto, para sí. La intimidad es como el lado oculto
de la luna, es invisible desde fuera, la intimidad, desde la exterioridad, es
apenas una sospecha, La Catedral Gótica fue la "casa universal"; toda la
actividad de la comunidad de sus tiempos estuvo relacionada con ella, según
Bachelard, frente a la hostilidad, frente a las formas animales de la tempestad,
los valores de protección y de resistencia de la casa se trasponen en valores
humanos. La casa es un instrumento para enfrentar al cosmos. En la casa habita
el hombre, lo remodela, lo protege o también lo agrede. En ella el hombre gesta
sus neurosis y sus amores; la casa es para él refugio y fortaleza; es espacio de
consuelo y de intimidad.(7) . La Catedral Gótica es una gran casa universal en
la que todos los hijos de Dios son acogidos, protegidos, restaurados y
conducidos hacia un mismo fin, es su baluarte de valor mediante el cual
aprenderá a vencer el miedo.
Esta casa universal, por lo tanto, cumple una importante función educadora.
Frente al mundo, la casa adquiere las energías físicas y morales de una madre
amorosa, acogedora, fuerte, es decir de una matriz; la Catedral Gótica cumple
con esta función colectivamente. En su exhuberante lenguaje, toda palabra de
espacio y piedra contribuye a esta función; así por ejemplo, las gárgolas
monstruosas, estratégicamente ubicadas en las esquinas de la catedral, eran
simbólicamiente los soldados defensores protectores de la misma casa gótica que
atacaban y que a la vez defendían del mal al espacio interior de la catedral;
también la catedral es el guardián secular del patrimonio ancestral. La casa
gótica en su inmensidad íntima, en su función educadora y protectora tiene
también a todo el cielo por terraza. Desde ella se llegará a la dulce promesa de
la vida eterna, en ella el hombre nunca envejecerá porque en ella siempre se es
hijo. La catedral es el refugio hospitalario de todos los infortunios, es por lo
tanto La Casa Universal, la madre que acoge, protege, alegra, consuela a todos
los hijos cristianos y aún los paganos (8). Es el espacio católico, es decir
universal, por excelencia; católicos y no católicos, son bienvenidos para formar
teóricamente una sola familia.
(Articulo enviado por: felipe vergara
lucero-
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